Por Sergio Imbert
Moscú, 1 mar (EFE).- Irán insistió hoy en su derecho a procesar uranio en su territorio, al final de la tercera ronda de consultas con Rusia, que terminó sin avances, sobre la propuesta del Kremlin de enriquecer uranio en su suelo para las plantas atómicas iraníes.
"El proceso de enriquecimiento supone un derecho soberano de cualquier país. No hay que privar de ese derecho a los estados que poseen un programa nuclear pacífico", dijo al final del encuentro el jefe de la delegación iraní, el secretario del Consejo de Seguridad Nacional, Ali Lariyani.
Por la parte rusa en las negociaciones, que duraron cinco horas, participó el secretario del Consejo de Seguridad del Kremlin, Igor Ivanov, cuyo portavoz admitió que "en las consultas ruso-iraníes por ahora no se ha conseguido un avance decisivo".
"Ha habido una conversación constructiva y seria, pero quedan numerosos problemas que aún requieren solución", dijo a la prensa por su parte el viceministro ruso de Exteriores, Serguéi Kisliak.
El delegado iraní señaló a su vez que "las consultas entre Rusia e Irán sobre el problema nuclear continuarán el jueves", antes de que su delegación emprenda regreso a Teherán.
Una declaración conjunta emitida tras la reunión indicó que las partes sólo acordaron "continuar las consultas" en aras de que el problema nuclear de Irán pueda resolverse "por la vía diplomática y en el seno del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El comunicado oficial constató asimismo el acuerdo de las delegaciones de que "las negociaciones deben continuar también con otros países, debido al carácter complicado del problema".
Lariyani dijo que las partes lograron "consensuar el términos generales" la creación de una empresa mixta de enriquecimiento de uranio, propuesta por Moscú, pero que el asunto necesita un "estudio adicional de sus aspectos económicos y jurídicos".
Al mismo tiempo, subrayó categórico que Irán no renunciará a su "derecho soberano" de enriquecer uranio, incluso en caso de aceptar la iniciativa rusa, llamada a evitar suspicacias sobre el posible uso del material fisible por Teherán para crear armas nucleares.
La tercera ronda de consultas ruso-iraníes sobre la propuesta de Moscú, apoyada por el OIEA, se celebró cinco días antes de la sesión extraordinaria de su Junta de Gobernadores, que estudiará un informe sobre el dossier nuclear de Irán que será remitido al Consejo de Seguridad de la ONU, apoderado para imponer sanciones.
En este contexto, Lariyani expresó la disposición de Irán de cooperar con el OIEA, pero advirtió de que el Gobierno de Teherán no tolerará que se hable con él en el "lenguaje de las amenazas".
"Hay que buscar una salida justa de la situación actual. Si nuestra actitud recibe una valoración justa, Irán estará dispuesto a cooperar, pero advierto contra los intentos de hablar con Teherán en el lenguaje de las amenazas", puntualizó.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Manouchehr Mottaki, dijo ayer en Tokio que "no hay vuelta atrás" en el programa de enriquecimiento de uranio de su país y que la meta final es realizar esa actividad en territorio iraní y no en Rusia.
En tanto, un informe del OIEA conocido ayer en Viena denunció que Irán ya enriquece uranio a pequeña escala, con fines de investigación, en su planta nuclear de Natanz, en flagrante violación de la última resolución del organismo nuclear de la ONU.
En la anterior ronda de consultas ruso-iraníes, se alcanzó un principio de acuerdo sobre la iniciativa de Moscú, que sin embargo suscitó escepticismo en Occidente y en algunos medios rusos por la desconfianza en Irán.
"La negativa de Irán de volver a la moratoria completa sobre el enriquecimiento de uranio priva de todo sentido la creación de una empresa mixta con Rusia", comentó a Interfax el director del Centro ruso de Estudios sobre Irán, Radyab Safárov.
El experto explicó que "Irán necesita conocimientos y tecnologías de enriquecimiento de uranio, algo que Occidente y Rusia descartan", y que "a Teherán no le interesa el combustible nuclear como tal, que puede adquirir en el mercado mundial".
Agregó que Rusia, a pesar de sus intereses económicos en Irán, al que ayuda a construir plantas atómicas, tampoco puede aceptar que especialistas iraníes accedan al ciclo de procesamiento en territorio ruso, como demanda Teherán, por lo que consideró poco factible que la iniciativa rusa prospere.
"En la etapa actual, todo indica que el dossier nuclear será remitido al Consejo de Seguridad de la ONU. De esta forma, el OIEA tendrá más razones para cerrar ese caso", sentenció el experto ruso en Irán.EFE
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