De seguro, los modernos iPods y MP3 fueron de los obsequios que más gustaron a los jóvenes durante esta Navidad. Sin embargo, los especialistas advierten que dichos aparatos deben utilizarse con cuidado, pues es un hecho que la música a todo volumen acarrea serios problemas de audición.
Esta advertencia también es válida para quienes utilizan el walkman o el discman sin los debidos cuidados, aseguró para el diario español El Mundo , Dean Garstecki, especialista en audiología de la Universidad de Northwestern en Estados Unidos.
El experto explicó que, a diferencia de los modelos tradicionales con almohadillas, los auriculares pequeños aíslan menos el ruido del exterior y eso hace que los jóvenes tiendan a subir más y más el volumen de sus aparatos.
"Se ha dado el caso de adolescentes que escuchan la música incluso por encima de los 100 decibeles, una cifra que equivale a un concierto de rock , y a esos niveles son suficientes 15 minutos de música para empezar a perder el oído", advirtió con preocupación el experto.
La solución, según él, está en no escuchar el iPod -o cualquier artefacto eléctrico similar- durante más de una hora al día y hacerlo a un volumen por debajo del 60 por ciento del máximo posible.
Mejor aún, si el usuario utiliza auriculares con almohadillas, para que no se vea tentado a subir el volumen del aparato más de la cuenta. Recuerde que su salud está por encima de la moda.