La Junta Liquidadora del Banco Anglo Costarricense investiga varias transacciones de Corporación Pipasa que podrían haber violado acuerdos de un crédito entre la entidad bancaria y el socio mayoritario de dicha empresa, Calixto Chaves Zamora.

Marco Hernández, presidente de la junta, aseveró que Pipasa emitió acciones, asumió nuevas deudas y distribuyó utilidades pese a compromisos pactados en varios documentos de no realizar tales transacciones durante la vigencia del préstamo.
El resultado de parte de esas directrices financieras es que, desde agosto de 1993 en que se concretó un crédito con Chaves por $6.040.000 hasta setiembre de 1995 ha disminuido la garantía a favor del Anglo, según un informe realizado por la junta.
AVC Almacén de Valores Comerciales, subsidiaria del disuelto banco Anglo, prestó la suma mencionada y recibió de Chaves como garantía acciones de Pipasa y de la Corporación BFA.
Los títulos de Pipasa, por un valor nominal de ¢1.840 millones, representaban según los estados financieros al 30 de setiembre de 1993 un 92 por ciento del capital por ¢2.000 millones.
Sin embargo, a setiembre de 1995, en vista de una emisión de acciones comunes por ¢500 millones y de títulos de capital comunes por ¢1.500 millones, las acciones en poder de AVC pasaron a representar un 46 por ciento del capital de Pipasa.
Hernández indicó que esta situación complica el panorama de la operación y que los asesores legales estudian si hubo un incumplimiento que pueda llevar a otras acciones civiles.
La deuda de Chaves con AVC, por monto principal, intereses y otros cargos, representaba al 30 de junio pasado $8,1 millones y ¢7,6 millones; además por sobregiros de empresas y personas relacionadas con Chaves se adeuda ¢137,1 millones y $896.000.
Ayer en la tarde se intentó conversar con el abogado de Chaves, Rafael Morales, pero no fue posible localizarlo en Pipasa. En horas de la noche se telefoneó a Chaves, pero no se encontraba en su casa.
Negocio internacional
La investigación de la junta surgió al enterarse de forma verbal de la intención de Pipasa de concretar un negocio de trueque de acciones con una empresa estadounidense llamada Quantum Learning Systems.
El semanario económico El Financiero, en su edición de ayer, dio cuenta de dicho negocio con base en un informe del Securities and Exchange Commission de Estados Unidos divulgado mediante Internet.
Hernández explicó que el cambio de acciones, de concretarse antes de un pago de la deuda, no los afecta pues las acciones seguirían con gravamen. Especificó que si quieren traspasar los títulos --un 65 por ciento del capital en un primer negocio por concretarse el próximo 5 de agosto-- sin que algunos estén gravados deben pagar previamente la suma total adeudada.
El funcionario especificó que se les informó que al tener Pipasa acciones de la otra empresa, las pondría en garantía de un préstamo para pagar a su vez al Anglo.
Hernández mostró mayor preocupación por tener ahora acciones por una menor participación de la empresa y dijo que esperan los resultados de los estudios legales.
Raúl Marín, abogado de la junta que ha llevado el caso del préstamo de Chaves, indicó que esperan llegar a un acuerdo en las próximas horas para la cancelación de la deuda. Aseveró que cualquier otra acción legal respecto a las acciones pignoradas estará condicionada a que no haya un arreglo satisfactorio.
"De ninguna forma queremos entorpecer la negociación (con Quantum) pero tampoco puedo dejar de atender de la manera más fiel los intereses de mi cliente", aseveró Marín.
Lo que se dijo; lo que se hizo
La Junta Liquidadora del Banco Anglo Costarricense cuestiona algunas decisiones tomadas por Corporación Pipasa, pese a compromisos asumidos, e investiga si puede significar un incumplimiento de los contratos de créditos para el empresario Calixto Chaves.
- El 18 de agosto de 1993, con vencimiento el 6 de junio de 1994 y prórroga hasta el 6 de agosto de 1994, AVC Almacén de Valores Comerciales dio al empresario Calixto Chaves un préstamo por $6.050.000. AVC, subsidiaria del Banco Anglo Costarricense, formalizó el crédito mediante un vale de prenda, con varios papeles de oficio adheridos, y la garantía son acciones de Corporación Pipasa y Corporación BFA. Por la prórroga también se formalizó otro vale de prenda y respectivos papeles de oficios
- El papel de oficio adherido al vale de prenda de constitución del préstamo especifica que: - La junta directiva de Corporación Pipasa acordó el 4 de agosto de 1993 no hacer emisión de acciones hasta tanto no se tenga el consentimiento previo y escrito de AVC o, en su defecto, que la emisión de acciones se haga a nombre de AVC.
- Uno de los papeles de oficio adheridos a la prórroga del préstamo especifica que:
- Calixto Chaves, en representación de Corporación Pipasa, asegura que el 13 de julio de 1994 la asamblea de accionistas acordó no distribuir utilidades y no asumir nuevas deudas durante el plazo de vigencia de la operación crediticia.
- Según determinó la Junta Liquidadora del Anglo, entre el 30 de setiembre de 1993 y el 30 de setiembre de 1995, Corporación Pipasa tomó varias decisiones:
- Se pagaron utilidades por ¢165,9 millones.
- Aumentó sus deudas en ¢480,7 millones (los pasivos pasaron de ¢2.598 millones a ¢3.079 millones en el período).
- Aumentó en 500.000 acciones (valor de ¢500 millones) sus acciones comunes y nominativas; también incrementó en 1.500.000 títulos (¢1.500 millones) la cuenta títulos de capitales comunes. También se aumentó el número de acciones preferentes clase C.
- El 11 de mayo de 1994, la gerencia de AVC autorizó aumentar el capital de la Corporación bajo el entendido de que no había dilución de la garantía y siempre que se mantuviera en custodia y como garantía de AVC.
- Al 30 de setiembre de 1993, los ¢1.840.000.000 de valor nominal de las acciones de Pipasa en poder de AVC representaban un 92 por ciento del capital de la empresa. Al 30 de setiembre de 1995 esa participación era del 46 por ciento. Además, las acciones emitidas por la Corporación no fueron entregadas a AVC.
Corporación PIPASA está por concretar un negocio con el cual su socio mayoritario, Calixto Chaves, podría cancelar la deuda que mantiene con la Junta Liquidadora del Banco Anglo Costarricense. Si bien la mayor parte de sus acciones pasan a manos de otra empresa, la mayoría de esta otra compañía sería a su vez de PIPASA; además esta empresa nacional quedaría con la infraestructura montada para negociar sus acciones en Nasdaq, una de las bolsas de Nueva York.
- Quantum Learning Systems Inc. es una firma con sede en Nevada que brinda servicios educacionales, con activos por $3,2 millones. Está inscrita en la bolsa Nasdaq y tiene autorizada una emisión de $20 millones
- El negocio consiste en el cambio de un 82 por ciento de las acciones de Quantum (aproximadamente $16,6 millones) por el 65 por ciento de los títulos de PIPASA. Esta empresa, a diciembre de 1995, tenía ¢8.084 millones de activos y registró utilidades por ¢447,9 millones (unos $2,1 millones).
Este trueque se concretaría el próximo 5 de agosto, en asamblea de accionistas de Quantum. De esta forma, PIPASA tendría el control de Quantum y esta, a su vez, el de PIPASA. En un plazo de 12 meses, se daría otro intercambio por el porcentaje restante de PIPASA.
- Tras concretarse, Quantum cambiaría su nombre a Costa Rica International, orientada al negocio de los pollos. Por tanto, esta deberá deshacerse de sus subsidiarias y activos actuales.
- El 7 de mayo pasado, al trascender la noticia, el precio de las acciones de Quantum subió 76 por ciento en la bolsa.
- La nueva Junta Directiva la integrarían Calixto Chaves Zamora (asumiría la presidencia y gerencia), Oscar Arias Sánchez, Federico Vargas Peralta, Jorge Quesada Chávez, Luis J. Lauredo, Alfred E. Smith y James Isenhour.
- Según la versión verbal que recibió la Junta Liquidadora del Anglo, las acciones de Quantum que asumiría PIPASA se pondrían como garantía de un crédito con un banco extranjero (aparentemente el Banco de Boston). Dicho préstamo se utilizaría para pagar el crédito contraído por Calixto Chaves con AVC, subsidiaria del Anglo.