Tegucigalpa . En un hecho sin precedentes en Honduras, las fuerzas armadas admitieron que por lo menos cinco de sus excomandantes en jefe dispusieron de partidas presupuestarias estatales por unos 8 millones de dólares para su beneficio personal.
``Todos sabíamos que el jefe tenía una cuenta confidencial, que manejaba a su libre albedrío'', dijo a la prensa el coronel Carlos Andino, vocero de las fuerzas armadas.
Añadió que ``la cuenta era confidencial y no la supervisaba ni el poder ejecutivo ni ninguna oficina contralora del gobierno''.
Los comandantes en jefe de las fuerzas armadas que gozaron de ese privilegio durante 11 años fueron los generales Walter López Reyes, Arnulfo Cantarero López, Humberto Regalado Hernández, Luis Alonso Discua y Mario Hung Pacheco.
La fiscalía general investiga a todos ellos, que ostentaron el cargo de 1986 a 1997 luego de retirase con honores del ejército.
López Reyes fue vicepresidente de Honduras de 1990 a 1994 por el Partido Liberal, mientras que Hung Pacheco es candidato liberal a las elecciones generales del 25 de noviembre.
``Damos la bienvenida a la investigación que el gobierno lleva a cabo porque los jefes militares deben rendir cuentas de cómo utilizaron los fondos asignados a las fuerzas armadas'', dijo Andino.
Agregó que las cuentas secretas fueron eliminadas en el ejército hace cuatro años, cuando asumió el presidente liberal Carlos Flores Facussé, quien abandonará el poder en enero.
``Ahora, todo el presupuesto de las fuerzas armadas (de 40 millones de dólares al año) se maneja de acuerdo a la ley... y la Secretaría de Defensa es la responsable de tales actos'', subrayó.
Flores Facussé ha designado en su gestión dos ministros de Defensa civiles, ambos abogados de profesión.
Andino aseguró que ``las fuerzas armadas mantienen abiertos sus archivos para que las autoridades investiguen cualquier acto que viole la ley... y estamos anuentes a colaborar en cualquier investigación que el gobierno ordene para limpiar de toda suciedad la imagen de nuestra institución''.
Las fuerzas armadas, que gobernaron casi 20 años el país luego de tres golpes de estado entre 1956 y 1972, se sometieron al poder civil en 1994. Abandonaron el poder en 1982 en Honduras.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Editora nacion.com Fuente: agencias.