Los aires de inventor de Jorge Andrés Díaz Díaz nacieron en el Laboratorio de Física Nuclear de la Universidad de Costa Rica (UCR). Entró allí con el puesto de asistente como muchos lo hacen mientras era estudiante de física.
Las mismas paredes son las que ahora albergan a este científico. Allí desarrolla sus múltiples investigaciones. Retornó al campus de la UCR cuando terminó sus estudios de doctorado en la Universidad de Minnesota.
Su regreso fue uno de bastante equipaje. Además del doctorado en física, trajo consigo una maestría en ingeniería eléctrica. También debió empacar los frutos de tres inventos patentados, entre ellos el más famoso: un espectrómetro de masas, en miniatura, aparato que sirve para medir la concentración de los gases y que cabe en la palma de una mano.
A eso agregó una maleta con dos de sus sueños: el Premio Nacional de Ciencia (1999) y una colaboración de investigación con la NASA.
Como si fuera poco, retornó con una familia más grande. Viajó con su esposa Gabriela Chaverri, y en Estados Unidos nacieron David y Daniela ya el tercer hermanito o hermanita viene en camino.
"No soy teórico, yo soy de laboratorio y de campo", dice. Por ello, sus investigaciones se iniciaron en los volcanes de nuestro país, donde medía los gases para poder monitorear los cambios en la actividad del volcán.
Su amor por el aire libre le viene desde pequeño, cuando era un activista de los Boy Scouts . Todavía le gusta acampar, y lo suele hacer siempre en los mismos sitios.
Díaz es un hombre que gusta de repetir lo que le agrada. Ya se ha leído nueve veces la trilogía de El señor de los anillos, de John R. Tolkien, y ha visto ocho veces la película Corazón valiente .
También le gusta repetir el éxito, aunque confiesa que su objetivo es crear ciencia que sirva para el país. Por ello insiste en quedarse aquí, mientras pueda seguir abriendo las puertas que necesita, seguirá en Costa Rica.
El próximo mes viajará hacia la NASA, donde su EMM será sometido a unas pruebas en el transbordador. Su invento ya quedó de "finalista" junto a otros tres para ser utilizado en los despegues y verificar que no haya fugas de gases.
También colabora con el astronauta Franklin Chang Díaz. El EMM se ha utilizado en el Laboratorio de Propulsión Espacial Avanzado de la NASA, que dirige Chang.
¿Cómo surgió la idea de crear el espectrómetro de masas, en miniatura (EMM)?
Yo andaba buscando un tema de investigación para mi tesis en la Universidad de Minnesota. Fui a almorzar con los profesores y les conté lo que hacía aquí con los volcanes. (Díaz medía los gases que salen de los volcanes para poder establecer un patrón de movimiento del magma, como una posible herramienta para predecir erupciones).
"Entonces me dijeron: ¿por qué no se diseña un espectrómetro que se pueda llevar a los volcanes? Así nació mi proyecto de tesis.
¿En qué proyectos se ha utilizado el EMM?
En los volcanes para medir los gases, en la NASA para medir las emisiones del transbordador antes de despegar, y en la cámara donde se hacen las pruebas del motor de plasma.
"También está la idea, con la Clínica Mayo, de poder identificar enfermedades al analizar la sangre en un espectrómetro de masas. El espectómetro en vez de medir los gases mediría la presencia de un proteína que marcaría la presencia de una enfermedad.
¿Cómo ha sido la experiencia de investigar en nuestro país?
Muchos científicos sentimos que en nuestro país no se permite dedicar todo el tiempo a la investigación...
"Yo diría que es falta de visión, o debido a que nosotros tenemos una visión totalmente diferente de la que tiene la universidad. Para la universidad está bien que uno dé clases y nada más, pero uno va al exterior y le va bien en la investigación, y uno siente que uno debería dedicarle todo el esfuerzo a eso. La gran frustración aquí es que uno tiene que ajustarse al sistema, y esos sueños comienzan a desvanecerse.
¿Cuál es su sueño?
Mi sueño es poder crear aquí el mismo laboratorio en el que yo pude desarrollar estos aparatos, poderlo hacer aquí, en Costa Rica. Estoy proponiendo formar un laboratorio de microtecnología y nanotecnología.
¿Qué otros proyectos le gustaría desarrollar?
Quiero terminar bien los proyectos que he iniciado. Lo del monitoreo de volcanes está en pañales. Todavía no he dejado uno ahí, pero quiero dejarlo por un año. La UNESCO ha financiado el poner dos prototipos en el país. En la NASA me gustaría llegar a demostrar que esto es una tecnología que funciona.
Pero usted solo tiene 30 años, puede investigar muchas otras cosas...
Si me separo del EMM, mi idea es seguir desarrollando sensores en un laboratorio en Costa Rica.