Praga . La policía evacuó hoy el centro histórico de Praga mientras el río Moldava crecía en forma amenazante y empezaba a desbordar las barreras de contención.
En el centro y el este de Europa, las devastadoras inundaciones de los últimos diez días, desencadenadas por intensas lluvias, han dejado 94 muertos.
A media tarde, el Moldava había crecido 7,8 metros y se acercaba peligrosamente a la base del famoso Puente de Carlos en el corazón de Praga. Las autoridades dijeron que las próximas cinco horas serán críticas para comprobar la resistencia de las barreras de bolsas de arena.
``Empieza lo peor'', dijo Vaclav Baca, vocero de la autoridad fluvial. ``Todas las barreras están a su máximo nivel''.
Aunque la lluvia cesó y por momentos se asomaba el sol, el río seguía creciendo y fuertes ráfagas de viento amenazaban producir resaca que desbordara las barreras.
Las autoridades en la vecina Eslovaquia declararon estado de emergencia el miércoles en la capital Bratislava, donde el Danubio crecía peligrosamente, informó la agencia noticiosa checa CTK. Hubo varios cortes de energía eléctrica y algunas personas tuvieron que usar botes para ir a sus trabajos.
Las cinco muertes reportadas el miércoles en Alemania, que elevaron el número de víctimas fatales a siete en ese país, incluyeron ahogados en la zona de Dresde.
Las aguas agitadas aislaron algunos pueblos en el estado alemán de Sajonia y anegaron partes de Dresde, incluyendo la famosa ópera Semper-Opera y el palacio de Zwinger, que aloja una renombrada colección de pinturas renacentistas. Grupos de voluntarios llenaban bolsas de arena en el centro histórico de la ciudad para contener el río Elba.
Cientos de miles de checos han huido del desborde del Moldava y docenas de ríos menores, en medio de lluvias torrenciales que azotaron el centro y este de Europa durante una semana y media. Unos 70.000 habitantes de Praga, ciudad de un millón, dejaron sus viviendas, dijeron las autoridades municipales.
``Estamos haciendo frente a un fenómeno'', dijo el alcalde Igor Nemec. ``Resta por verse si el agua desbordará o no las barreras''.
Las sirenas resonaban en las calles desiertas durante la evacuación, mientras el agua llegaba a medio metro del tope de las barreras y rozaba las puertas que dan al sótano del Teatro Nacional.
Los trabajadores llegaron a la municipalidad antes del alba para tratar de salvar los documentos del avance de las aguas. También se ordenó la evacuación del antiguo barrio judío.
En Austria, donde murieron por lo menos siete personas, los bomberos y voluntarios de la Cruz Roja apilaban sacos de arena para resistir el embate de las aguas del Danubio, que inundaron el puerto de Viena y algunas calles en las zonas bajasn las autoridades el miércoles.
Edición periodística: Gerardo González y Juan Fernando Lara . Fuente: agencias.