Inspecciones realizadas el año pasado por la policía costarricense en puerto Caldera, Puntarenas, fueron aportadas como "informes confidenciales de inteligencia" a las autoridades panameñas para la captura del capo colombiano José Castrillón Henao, aprehendido el pasado jueves en Panamá.
La recepción de los informes confidenciales por parte de la policía costarricense, fue confirmada ayer por el fiscal especial de narcotráfico en Panamá, Rosendo Miranda, en una entrevista telefónica con La Nación. El fiscal es quien está a cargo de los trámites judiciales contra la organización narcotraficante, ligada al cartel colombiano de Cali.
Ayer, una fuente de la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS) confirmó que las pesquisas en nuestro país sobre el caso "Arpón" --como se le conoce internacionalmente-- fueron dirigidas por una unidad especial de narcotráfico de esa entidad en puerto Caldera, principalmente.
Se calcula que el líder del grupo --Castrillón Henao-- amasaba una fortuna de aproximadamente $50 millones producto del trasiego de drogas y el lavado de dólares. En Panamá, se detectaron 11 apartamentos de lujo que le servían de refugio y se congelaron 60 cuentas bancarias con al menos $5 millones.
A Castrillón se le califica como el "heredero" del cartel colombiano de Cali y como uno de los miembros de la cúpula de esa organización, que lideraban los hermanos colombianos Gilberto y Miguel Angel Rodríguez Orejuela, actualmente detenidos en Colombia.
En la operación "Arpón" participaron agentes policiales de Colombia, Costa Rica, Panamá, Estados Unidos y México.
Informes de transporte
De acuerdo con el fiscal panameño, las indagaciones en nuestro país sobre el caso "Arpón" iniciaron hace unos siete meses. "Costa Rica ofreció información sobre los medios de transporte utilizados por la organización, como lanchas y yates que también llegaban a un puerto costarricenses", explicó.
Miranda calificó como de "suma importancia" la información aportada por Costa Rica, pues permitió conocer detalles sobre la forma de operación del grupo narcomafioso y las embarcaciones que utilizaban.
Según detalló la fuente de la DIS, una de las intervenciones fue la que se efectuó en un barco atunero mexicano detenido el 27 de setiembre del año pasado por una patrulla marítima del Ministerio de Seguridad Pública.
En esa oportunidad, la Agencia de Lucha Antidrogas Estadounidense (DEA) dio la voz de alerta sobre la posibilidad de que el navío, con ruta Panamá-México, transportara droga hacia el norte. No obstante, tras una exhaustiva inspección de la agencia estadounidense y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), se descartaron las sospechas.
Precisamente la ruta que seguía esa embarcación, coincide con la que utilizaba la organización trasegadora desmantelada el jueves pasado en Panamá, según explicó Miranda.
Consultado sobre la posibilidad de que Castrillón o alguno de los miembros de su grupo tengan propiedades, vínculos o cuentas bancarias en nuestro país, el fiscal panameño manifestó: "Estamos encontrando mucha información sobre el manejo de cuentas de la organización, pero apenas se está procesando. A estas alturas no podría afirmarlo ni descartarlo".