Nueva York, 18 may (EFE).- El Servicio de Inmigración y Aduanas de EEUU (ICE) ha exigido al diario "The New York Times" la entrega de todo el material relacionado con una entrevista al anticastrista Luis Posada Carriles, detenido ayer en Miami.
La orden del ICE, organismo integrado en el Departamento de Seguridad Interior de EEUU, fue confirmada a EFE por una portavoz del diario, Catherine Mathis.
Mathis indicó que el rotativo presentó una moción el pasado lunes a la Corte del distrito sur de Florida para pedir que anule la citación de esa agencia federal.
La portavoz indicó que el diario rechaza la entrega del material porque no cree que la grabación de la entrevista o los documentos "sean críticos" para el caso de Posadas, cuya extradición reclama Venezuela.
Agregó que el rotativo presentó una moción el pasado lunes ante la Corte del distrito sur de Florida para pedir que anule la citación de esa agencia federal.
La moción, a la que tuvo acceso EFE, fue presentada conjuntamente por "The New York Times" y Ann Louise Bardach, la autora de la entrevista que fue publicada por el diario neoyorquino en julio de 1998.
Mathis dijo que tanto el FBI (Oficina Federal de Investigaciones) como la CIA (Agencia Central de Inteligencia) tienen documentación abundante sobre el caso del activista cubano, a quien Cuba acusa del atentado contra un avión de ese país en 1976 en el que murieron 73 personas.
También le consideran responsable de varias explosiones en hoteles cubanos en 1997 y de intentar atentar contra el presidente Fidel Castro.
Según la portavoz, la entrega de los documentos y grabaciones de la entrevista "socavaría" la percepción de neutralidad que tienen los lectores del diario, especialmente en un caso como éste, que es "muy visible" en el estado de Florida.
Estos mismos argumentos aparecen en la moción que, además, explica que la autora de la entrevista es una periodista profesional que reside en California y que hizo este trabajo cuando trabajaba bajo contrato para el periódico.
La orden que ha recibido Bardach exige que presente copias de todas la grabaciones y documentos ligados a esa entrevista, realizada en junio de 1998, pero en ellos aparecen también anotaciones con pensamientos personales, preguntas y observaciones sobre el sujeto.
Muchos de esos detalles "no fueron revelados en las informaciones que fueron publicadas" e incluyen comentarios de fuentes que la periodista entrevistó para este trabajo y cuya publicación podía "interferir con su capacidad para recabar" datos de esas y otras fuentes posteriormente, se explica en el documento judicial.
"Algunos de estos pensamientos personales y observaciones, y su opinión, serían personalmente dañinos o embarazosas para las fuentes" en cuestión, y no están relacionados con asuntos de interés público, agrega.
Además, señala que el material fue recogido durante un largo periodo de tiempo, que es difícil de localizar, puesto que es conservado con otros documentos que nada tienen que ver con el caso, y que Bardach necesitaría más de dos semanas para aislarlos.
La periodista rechaza que terceras partes hagan la búsqueda y selección del material relacionado con Posada porque contiene información confidencial y personal.
El diario y la reportera invocan artículos de la Constitución, incluida la Primera Enmienda, relacionada con la libertad de expresión y prensa, para pedir al tribunal que anule la orden del ICE.
Bardach considera que pudo obtener la entrevista con Posada porque éste confió en su criterio profesional al decidir qué material publicar y cree que probablemente no la habría concedido de saber que el contenido sería entregado a una agencia federal.
La moción, que tiene casi un centenar de páginas, señala que la entrega del material dañaría, además, su capacidad de encontrar información en el futuro.
El documento explica que Posada entró ilegalmente en Estados Unidos, donde presentó una petición de asilo político por el trabajo que hizo para la CIA en la década de 1960.
El activista cubano fue detenido por agentes del Departamento de Seguridad Nacional cuando se disponía a abandonar EEUU para viajar a algún lugar de Centroamérica, y fue trasladado hoy a un centro de detención en el estado de Texas. EFE
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