El ritmo de la salsa ha cautivado a Inglaterra de una manera tan apasionada que ha creado el ambiente necesario para que los ingleses se despojen de su imagen flemática y se entreguen al baile.
En los últimos cinco años se ha desatado en la tierra de los Beatles un "boom de la salsa", decenas de locales nocturnos dedican sus veladas a la música latinoamericana, numerosos reportajes describen las ventajas del baile y cientos de profesores, de nacionalidades tan dispares como indios y japoneses, se dedican a mostrar técnicas rítmicas a aprendices que generalmente no "llevan la salsa en la sangre".
Según Ronnie Raúl, uno de los profesores más experimentados, "lo que pasa en la ciudad de Londres es sorprendente, la salsa ha entrado como una tormenta" y, al parecer, para quedarse, pues no es una moda pasajera sino un movimiento que se gesta desde hace 10 años.
Nelson Batista, cubano de nacimiento pero con un inefable acento inglés adquirido tras estar 10 años en Inglaterra, es el pionero de la salsa en la isla británica y ha sido testigo de cómo se ha desarrollado el movimiento en este país.
Batista, quien empezó a dar clases en 1988, relata que al principio había gente con inquietudes, personas que habían ido a Latinoamérica, pero que después no sabían adonde acudir para continuar su aproximación a la cultura, hasta que un canal inglés le hizo una entrevista que le abrió las puertas.
Hoy por hoy, el bailarín cubano, que agradece su suerte, ha logrado crear una empresa de entretenimiento o "consultoría de salsa", donde se organizan desde fiestas privadas hasta clases y talleres por toda Inglaterra.
Los ingleses definen la salsa como una actividad emocionante, pues están acostumbrados a bailar a distancia y formalmente, ya que permite "tener contacto corporal en la pista de baile", una modalidad totalmente novedosa para ellos.
Según Alicia Pérez, vicedirectora de la revista Latin London, para los ingleses la salsa representa un escape de la vida cotidiana, es "sexo sin tocarse" y en un amago de ejercicio sociológico la definen como "baile social contemporáneo".
No hay un perfil específico de los ingleses que sienten atracción hacia este ritmo latinoamericano, nacido de la mezcla de tonos africanos y caribeños. Sin embargo, no es muy común ver a adolescentes o a personas mayores bailando salsa.
A tanto ha llegado el furor que hay agencias de viajes que ofrecen estancias en Cuba pensadas especialmente para el baile y el disfrute del mar Caribe.