Nueva York, 20 ene (EFE).- Más de veinte miembros y asociados al clan mafioso de los Bonanno han sido arrestados e inculpados de asesinato, entre otros cargos, en una amplia operación contra el crimen organizado, informaron hoy las autoridades federales.
La fiscal Roslyn Mauskopf explicó que la investigación se ha prolongado por cuatro años y que las autoridades han contado con la colaboración de miembros arrepentidos para grabar conversaciones y obtener más información sobre las actividades del clan.
"Hemos tenido asientos de primera fila para escuchar como estos criminales describían asesinar a víctimas inocentes en un desesperado esfuerzo por salvar su tambaleante organización criminal", señaló Mauskopf en conferencia de prensa.
Las autoridades han acusado de una veintena de delitos a 27 miembros y asociados a la familia Bonanno, incluido ocho antiguos o actuales "capos".
Entre los implicados, dieciocho están acusados de perpetrar o preparar quince asesinatos, entre ellos el de Dominick Napolitano en agosto de 1981, en venganza por haber permitido la infiltración de un agente de la Oficina Federal de Investigación (FBI).
Anthony Urso y Joseph Cammarano, considerados como actuales líderes del clan, figuran entre los detenidos, y las autoridades los vinculan al asesinato en 1990 de Anthony Tomasulo.
También se han ampliado los cargos contra Joseph Massino, ex jefe del clan mafioso que se halla encarcelado desde enero de 2003 y que ha tratado de dirigir al clan desde la prisión de Brooklyn en que se halla confinado.
Otro de los arrestados y acusados es Vito Rizzutto, a quien las autoridades canadienses consideran como "el padrino" de la mafia de origen italiano en Montreal y de quien se solicitará la extradición a Estados Unidos.
Más de 70 miembros o asociados a los Bonanno han sido inculpados en los dos últimos años y al menos media docena de ellos cooperan con los investigadores.
Pasquale D'Amuro, director adjunto de la oficina del FBI en Nueva York, subrayó que el número de mafiosos que han informado o mostrado deseos de colaborar "no tiene precedentes".
"En lugar de dar palizas, están echando abajo nuestras puertas en un esfuerzo por cooperar", resaltó D'Amuro.EFE
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