
VALPARAISO, Chile (AFP) - Enormes retroexcavadoras derribaban murallones mientras equipos de rescate buscaban a cuatro personas desaparecidas entre los escombros: el puerto chileno de Valparaíso tenía este lunes una atmósfera desolada tras un incendio que hasta ahora dejó cuatro muerto en su casco histórico, considerado Patrimonio de la Humanidad.
El corazón del Barrio Puerto, el más antiguo de esta ciudad de 500.000 habitantes sobre el océano Pacífico, fue sacudido el sábado por una explosión y un posterior incendio en la calle Serrano, que aún mantiene bajo los escombros a cuatro personas, según los últimos informes conocidos este lunes.
"Yo conocía a una de las mujeres que está desaparecida", comenta Jeannette, apoyada en las rejas de contención que aíslan la zona y observa cómo las maquinarias echan abajo paredes y los bomberos remueven piedras y ladrillos.
"Yo trabajo ahí", explica a la AFP, apuntando un edificio ahora teñido de hollín y polvo, antes de despedirse con un triste "me voy, estoy amargada".
El olor tampoco contribuye: espeso y picante a humo, tierra mojada y polvo.
La vecina Plaza Echaurren, testigo de la vida de Valparaíso a lo largo de cuatro siglos, se ha convertido en centro de operaciones de los cuerpos de rescate y periodistas.
En la calle Serrano, que se extiende entre las tradicionales plazas Echaurren y Sotomayor, todos los edificios son de fines del siglo XIX o principios del XX, construidos por las ricas familias que en esos años dominaban el comercio, la banca o la explotación del salitre y la plata en el norte del país.
Con apenas dos cuadras, la calle es considerada como el primer centro comercial que se instaló en Chile, donde funcionaron las primeras oficinas bancarias y representaciones de las grandes compañías de la época.
Pero el esplendor pasó y los antiguos palacetes, que antes eran ocupados por una sola familia, dedicaron sus plantas bajas al pequeño comercio y dividieron sus pisos superiores para acoger habitantes más modestos.
De los cuatro edificios dañados por el incendio, el de mayor valor arquitectónico es el hermoso Palacio Echaurren, construido en 1895, que tiene dos plantas y una fachada con gruesas columnas, arcos y balcones. El incendio le causó daños estructurales, destruyó parte de su frontis e hizo estallar los vidrios de las ventanas.
Después del incendio el municipio informó que acelerará un proceso que estaba en carpeta, para remodelar la calle Serrano y devolverle su antiguo esplendor. El costo inicial para refaccionar la calle es de 260 millones de pesos (475.000 dólares).
La restauración de lo destruido por el fuego, sin embargo, será más costosa, según adelantó Paulina Kaplán, encargada de la oficina de gestión patrimonial de Valparaíso.
"Está claro que será mucho dinero, pues el sector está dañado en gran porcentaje", dijo.
"Acá estamos abandonados en el sentido de que falta mantención", se quejó Ariel, dependiente de uno de los numerosos restoranes que llenan las calles más cercanas del principal puerto de Chile y que ofrecen un menú por apenas 3 dólares.
"Hay edificios con las cornisas quebradas, con los balcones podridos, plagados de palomas", describe.
Este lunes, sin embargo, una cuadrilla enviada por el municipio caminaba y fotografiaba el sector, tomando apuntes para elaborar un catastro de la situación, tal como lo anunció Kaplán.
"No se saca nada con pintar las fachadas, hay que revisar las instalaciones y las estructuras", señaló sin embargo la ejecutiva.
"Tenemos que ponernos de pie", dijo por su parte el alcalde Aldo Cornejo, junto con reconocer que los habitantes del viejo barrio enfrentan ahora "las inseguridades propias de vivir en un barrio antiquísimo".
"Por lo tanto vivimos en Valparaíso, en esta parte histórica y en otros lugares, expuestos a un incendio, a alguna explosión de gas como la que ocurrió el día sábado, y vivimos expuestos a un derrumbe", agregó el alcalde.
Enclavada en una ciudad famosa por los 44 cerros que la circundan, por sus ascensores y el antiguo esplendor de su riqueza arquitectónica, la zona histórica de Valparaíso fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, hace cuatro años.
© 2007 AFP