Nairobi, 22 ago (EFE).- El nuevo Parlamento somalí fue inaugurado hoy en Nairobi, capital de Kenia y sede del proceso de paz para Somalia, en ausencia de un tercio de los diputados.
En total, 194 parlamentarios (entre ellos 15 mujeres) del total de 275 que tiene la nueva cámara juraron su cargo en presencia de ministros de Exteriores de los países de la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD en inglés), el organismo regional del este africano que ha auspiciado el proceso de paz.
La ausencia de los 81 restantes se debió a disputas internas en el seno de varios clanes a la hora de nombrar a sus parlamentarios, que aún deben ser resueltas por un comité de arbitraje y que ya motivaron que la inauguración del Parlamento fuera pospuesta en tres ocasiones.
Los mediadores confían en que en una o dos semanas el resto de diputados jure su cargo y el Parlamento, que tendrá su sede en la capital somalí, Mogadiscio, pueda comenzar a funcionar.
Una vez todos los parlamentarios juren su cargo, procederán a elegir al presidente del Parlamento, y después al presidente de la República de Somalia, quien a su vez nombrará a un primer ministro encargado de formar un nuevo Gobierno.
Las nuevas instituciones tendrán un mandato de transición de cinco años, tras los cuales deberá celebrarse un referéndum sobre una nueva constitución y elecciones democráticas.
"Este es el comienzo de la tan esperada reconciliación", señaló el secretario de la ONU, Kofi Annan, en un comunicado leído en la ceremonia.
Los ministros de los países de la IGAD felicitaron a los somalíes por haber dado un paso más para traer paz y estabilidad a su país, pero destacaron "la gran responsabilidad" que les espera en el ejercicio de sus funciones.
"Recordad que habéis jurado sobre el Corán y tened en mente que el pueblo somalí os pide que restauréis el Estado que colapsó hace catorce años", dijo el representante de Yibuti.
La composición numérica del futuro Parlamento fue acordada en enero por 38 señores de la guerra y el presidente en funciones del Gobierno Nacional de Transición (GNT), Abdulkassim Salad Hassan.
El acuerdo estableció que los 275 miembros de la cámara serán designados por los líderes políticos de los distintos clanes y subclanes y serán refrendados después por los líderes tradicionales.
Los cuatro principales clanes somalíes tendrán 61 escaños cada uno, mientras que un grupo de clanes menores denominado "el quinto clan" ocupará el resto.
El proceso de paz de Somalia, que se inició en Kenia en octubre de 2002, se halla en su tercera y última fase, de la que debe salir elegido un nuevo parlamento, así como el nuevo presidente de la República y un Gobierno.
La llamada Conferencia de Reconciliación Nacional ha reunido al GNT y a los principales "señores de la guerra", para acordar una Constitución e instituciones legislativas y ejecutivas reconocidas por todos que den estabilidad al país.
Hasta ahora, ni el actual GNT, surgido en agosto de 2000 a raíz de una conferencia de paz propiciada por Yibuti, ni el Parlamento han sido reconocidos por los "señores de la guerra" que controlan gran parte del territorio de Somalia.
La conferencia es el decimocuarto intento de juntar a todos los actores del conflicto y buscar soluciones que lleven la paz al país, pero, en esta ocasión, una mayor presión de los países de la región, así como de la Unión Europea, que ha financiado gran parte de las conversaciones, han incrementado las perspectivas de éxito.
Pero en el proceso no participa la autoproclamada independiente República de Somalilandia, la región noroeste del país.
Desde el derrocamiento en 1991 del régimen de Mohammed Siad Barré, Somalia ha vivido inmersa en enfrentamientos entre "señores de la guerra", que dividieron el territorio en parcelas controladas por sus respectivas milicias. EFE
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