París, 12 nov (EFE).-El II Foro Social Europeo (FSE) se abrió hoy en París y tres localidades de su periferia, en las que hasta el próximo sábado decenas de miles de "alter-mundialistas" debatirán y defenderán sus visiones de otra Europa y de otra globalización.
Los organizadores, que han registrado ya a 20.000 personas, esperan a entre 50.000 y 60.000 participantes en los cientos de talleres o seminarios programados, en los que estarán representados unas 1.500 asociaciones de 60 países, de varios continentes.
En el Parque de la Villette, de París, varios miles de personas se congregaron para la apertura del evento, en presencia del alcalde de la capital francesa, el socialista Bertrand Delanoe.
Los alcaldes de Saint-Denis, Patrick Braouezec, de Bobigny, Bernard Birsinger, y de Ivry, Pierre Gosnat, también asistieron a las aperturas del Foro en sus respectivas ciudades, donde miles de personas también estaban reunidas.
La apertura estuvo precedida por varias manifestaciones, entre ellas una de mujeres que, reunidas en Asamblea, denunciaron el proyecto de Constitución europea como "una regresión social" para la mujer, y otra de indocumentados que pidieron su regularización.
La cita "alter-mundialista" de París y de las tres localidades de su "cinturón rojo" sucede a la de Florencia en 2002, nacida al hilo del primer Foro Social Mundial de Porto Alegre (Brasil), en 2001, cuyos fundadores están representados en este evento.
Los anti-globalización o "alter-mundialistas", como prefieren llamarse, han demostrado que son una fuerza con la que se debe contar y que puede forzar a los Gobiernos a moverse, como ha pasado con la reducción de la deuda o el acceso de los medicamentos en los países pobres, o las moratorias sobre los cultivos transgénicos.
El presidente francés, Jacques Chirac, que habla de "humanizar" la globalización, ha retomado la idea de un impuesto sobre las riquezas generadas por ésta, una variante del gravamen que desde hace años reclama la organización ATTAC sobre las transacciones en los mercados de cambio para financiar el desarrollo.
La organización de cientos o miles de debates en cuatro lugares es una pesadilla logística para los organizadores del FSE, pero también una complicación para los participantes, sin olvidar el problema que supone para las autoridades, que han movilizado a más de dos mil agentes uniformados para el evento.
El lema del FSE y de la manifestación con la que culminará el sábado es "Por una Europa de derechos en un mundo sin guerra", y sus debates se aglutinarán en torno a cinco temáticas: paz/solidaridad; derechos/democracia; ecología/alimentación; cultura/información, y migraciones.
En una declaración leída en la inauguración, los "alter-mundialistas" abogan por la elaboración de "alternativas frente a una construcción europea que sacrifica con excesiva frecuencia los derechos fundamentales de los seres humanos en beneficio de los intereses financieros y comerciales".
Dicen que quieren "afirmar no sólo la necesidad de una Europa democrática de los ciudadanos y los pueblos sino también demostrar que es posible y esbozar las vías y medios para realizarla".
Ello, con el trasfondo de las negociaciones sobre la futura Constitución europea y de cara a la ampliación de la Unión Europea a 25 miembros el próximo mayo, sendas perspectivas que figuran en destacado lugar en los debates programados.
Al final del foro, una Asamblea de movimientos sociales elaborará un llamamiento sobre Europa y la futura Constitución y elaborará un calendario de iniciativas de movilización.
Aunque Europa se perfila como el tema dominante, los debates abarcarán muchos otros, desde el Oriente Medio hasta las crisis socio-económicas en Latinoamérica, pasando por la inmigración, el comercio o la sanidad, sin olvidar los nacionalismos y las minorías.
Al margen de las discusiones del FSE, cuyo presupuesto de 3,4 millones de euros está financiado en su mayor parte con fondos públicos, habrá conciertos y espectáculos para todos los gustos. EFE
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