Roma, 2 mar (EFE).- Los dos implicados hoy en un tiroteo con policías a bordo de un tren que cubría la línea Roma-Florencia son dos presuntos terroristas italianos de las Brigadas Rojas (BR) que previsiblemente preparaban un atentado, según expertos en la lucha anti-terrorista.
En el tiroteo falleció un agente de Policía que, junto a otros dos compañeros, procedía a un rutinario control de la documentación de los viajeros cuando una pareja desenfundó sendas pistolas y comenzó a disparar.
Aparte del fallecido, han resultado heridos graves otro agente y un presunto terrorista, ambos hospitalizados, mientras que la mujer fue detenida por el tercer agente y un policía municipal de paisano que estaba en el tren.
El tren cubría el trayecto Roma-Florencia y el suceso tuvo lugar a la altura de Terontola, en las cercanías de Arezzo, a unos 200 kilómetros de la capital italiana.
La mujer ha reconocido ser Nadia Desdemona Lioce, de 43 años, a la que el Ministerio del Interior considera una de las autoras de la reconstrucción de las Brigadas Rojas que, con el nombre añadido de Partido Comunista Combatiente, ha reivindicado los asesinatos de los asesores del Ministerio de Trabajo Massimo D'Antona (mayo de 1999) y Marco Biagi (marzo de 2002).
Lioce estaba en paradero desconocido desde 1995, después de que con anterioridad estuviera vinculada a los Núcleos Comunistas Combatientes, organización terrorista autora de acciones de escasa relevancia.
El presunto terrorista, herido de bala, es Mario Galesi, de 37 años, también considerado uno de los organizadores de las BR-PCC y, como Lioce, sujeto de una orden de detención emitida por un juzgado de Roma en octubre pasado en el marco de la investigación por el homicidio de Massimo D'Antona.
Reconocida por uno de los expertos del anti-terrorismo desplazados al lugar del suceso, Lioce ha admitido su identidad y se ha declarado "prisionera política", aunque por el momento no ha hecho otras manifestaciones.
A los dos presuntos terroristas, que tomaron el tren en Roma, se les han intervenidos las pistolas, que serán estudiadas para saber si han sido usadas en alguna acción, así como una cámara de pequeño tamaño y un disquete de ordenador, cuyo contenido está siendo investigado por los expertos.
La documentación que ambos llevaban había sido manipulada, según los investigadores, que creen que estaban en la fase de preparación de un atentado.
Según esas fuentes es normal que presuntos terroristas se muevan en transportes públicos y con documentos falsos, pero no lo es que vayan armados, salvo que estén en una fase "crítica" de su actividad terrorista.
Mientras tanto, Interior ha reforzado la protección de la subsecretaria del Ministerio de Trabajo Mariagrazia Sestini, que ya gozaba de escolta desde el asesinato de Biagi y que vive en Arezzo, cerca del lugar de los hechos.
El ministro del Interior, Giuseppe Pisanu, ha lamentado la muerte del agente pero se ha mostrado satisfecho por la detención de los dos presuntos integrantes de las BR-PCC, actitud compartida por representantes de varias formaciones políticas, que han vuelto a lamentar la existencia del fenómeno terrorista y han reclamado la unidad de los demócratas. EFE
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