Aunque su trabajo como editora de la firma Farben consume mucho de su tiempo, Mabel Morvillo estira las horas del día para disfrutar de su mayor pasión: escribir poemas para niños.
Junto a los poetas nacionales Carlos Luiz Sáenz y Eunice Odio, quienes ya fallecieron, Morvillo presenta uno de sus poemas infantiles en el libro Poemas con sol y son.
La obra, publicada recientemente, es una iniciativa del Centro del Fomento para el Libro para América y el Caribe. Por primera vez, este órgano internacional promueve un compendio de poemas para niños, trabajo que fue coordinado por Morvillo.
Argentina de nacimiento y costarricense por adopción, así se define esta mujer quien llegó hace 22 años al país.
Casada y con una hija, esta poetisa refleja en el brillo de sus ojos su amor por los versos a los cuales se aferra para expresar sus más profundos sentimientos.
"Empecé a escribir poemas desde la secundaria; con el tiempo he madurado mi estilo", confesó Morvillo, quien también ha escrito obras de teatro y cuentos.
Para ella las canas y las pocas arrugas que asoman en su rostro de 53 años, ocultan su impetuoso y fresco espíritu.
"Soy más joven por dentro que por fuera. Ese es el problema que a cierta edad tu espíritu no concuerda con tu físico", comentó risueña la mujer.
¿Cómo se inspira para escribir sus poemas? "Es algo misterioso, generalmente viene de la observación de la realidad; aunque se sea una poesía muy mágica, el insumo viene de la realidad", respondió Morvillo.
En estos momentos, la poetisa trabaja en un otro libro para niños.
"Estoy escribiendo sobre las cosas pequeñas; creo que los seres humanos aspiramos a demasiado para lo que es nuestra vida; si uno observa bien, el universo está en las cosas pequeñas", dijo Morvillo sobre su nueva obra.
Fuera de su vena artística, esta mujer disfruta de la jardinería y de las conversaciones con sus amigos.
"Me encanta reunirme y conversar sobre la vida; esto es algo que estamos perdiendo y debemos rescatarlo con mucha fuerza", concluyó Mabel con una amplia sonrisa.