Guatemala, 11 feb (ACAN-EFE).- Los más de 530 muertos que ha causado la violencia en Guatemala en lo que va de 2006 han despertado el temor del surgimiento de grupos clandestinos de "limpieza social" dedicados a exterminar delincuentes y pandilleros.
"Los índices de inseguridad han alcanzado en las últimas semanas un grado de terror sin precedentes, en especial por el aumento de hechos de violencia que se clasifican como prácticas de 'limpieza social'", afirmó hoy a periodistas la activista Carmen Aída Ibarra, de la Fundación Myrna Mack (FMM).
En declaraciones divulgadas hoy por la prensa local, el vicepresidente de Guatemala, Eduardo Stein, señaló que el Ejecutivo tiene alguna información del funcionamiento de grupos clandestinos organizados por ciudadanos de zonas residenciales para protegerse.
Según la FMM, el ambiente de terror que vive Guatemala se debe a prácticas de "limpieza social" contra presuntos delincuentes y miembros de las temidas pandillas juveniles que operan en el país.
En esas prácticas ilegales estarían implicados grupos de ciudadanos que por su cuenta eliminan a delincuentes comunes y pandilleros, refirió en un comunicado esa organización no gubernamental, defensora de los derechos humanos y promotora de políticas de seguridad democrática.
Durante lo que va de 2006 han sido asesinadas unas 536 personas, informó la Policía Nacional Civil (PNC), y según la Procuraduría de los Derechos Humanos (PDH) se presume que el 56 por ciento de las víctimas eran pandilleros.
"Son inconcebibles los hechos de violencia porque cada vez aparecen cadáveres en grupos y con señales de tortura", dijo a periodistas el procurador, Sergio Morales.
Los cadáveres de siete supuestos pandilleros aparecieron el jueves en una desolada carretera en el suroeste de la capital guatemalteca.
Morales no descarta una "limpieza social" en Guatemala y aunque señala que esa acción no es institucional, asegura que sí hay participación de agentes de la PNC en "ejecuciones extrajudiciales".
El aumento de los crímenes este año amenaza con superar los 5.500 asesinatos perpetrados en 2005, entre ellos los de 640 mujeres.
Las prácticas de "limpieza social" se estarían ejecutando con el consentimiento, complicidad, apoyo y encubrimiento de algunas estructuras estatales o agentes de las fuerzas de seguridad, advirtió la FMM, aunque también aclaró que no existe una política estatal destinada a violar los derechos humanos.
Un portavoz de la PNC aseguró hoy a ACAN-EFE que no existe "limpieza social" y explicó que los múltiples hechos de violencia se deben a ajustes de cuentas entre bandas y disputas entre la "Mara 18" y la "Mara Salvatrucha", pandillas que, a juicio del procurador, son utilizadas como fuerzas de choque por el crimen organizado.
El pasado 30 de enero fueron capturados siete integrantes de un supuesto grupo de "limpieza social" que apareció en julio de 2005 en una comunidad turística del oeste de Guatemala y amenazó con acabar a los pandilleros y asaltantes.
Al grupo, que se auto-denominaba "Vengadores del Pueblo", se le atribuye el asesinato de dos personas y extorsiones a empresarios y comercios en regiones de Sololá, según la Policía.
Para el procurador, la violencia se ha convertido en Guatemala en una "epidemia", y advierte de que si no hay educación y empleo, este flagelo irá en aumento.
Morales ha demandado al Gobierno del presidente Oscar Berger una explicación sobre el aumento de la violencia, por lo que fue invitado a participar el próximo 20 de febrero en el Gabinete de Seguridad.
Ante el aumento de la violencia, el ministro de la Defensa, Francisco Bermúdez, anunció la posibilidad de contratar a 3.000 ex militares para que apoyen a la PNC en la seguridad ciudadana.
Sin embargo, las organizaciones de derechos humanos critican esa decisión por considerar que sería ilegal y representaría un retroceso al militarizar el país. ACAN-EFE
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