
Las municipalidades de San José, León Cortés, Pococí, Bagaces y Corredores están en la lista de las 28 que se repartirán ¢4.800 millones para abrir guarderías.
Cada una recibirá entre ¢175 millones y ¢180 millones para construcción y equipamiento.
Los fondos se incluyen en el presupuesto extraordinario que pidió el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS) y que teme se lo nieguen por los recientes criterios de la Contraloría General de la República.
Según un estudio del ente contralor, dado a conocer ayer, esta modalidad de Centros de Cuido y Desarrollo Infantil (Cecudi) administrados por municipios tienen “debilidades en su implementación”.
Entre las deficiencias, dice la Contraloría, está “la inexperiencia de las municipalidades en el suministro del servicio” y que la atención de necesidades depende de la disponibilidad de un lote.
Tales observaciones no fueron bien recibidas por Fernando Marín, ministro de Bienestar Social y presidente ejecutivo del IMAS.
“No estamos cruzados de brazos, hemos buscado fondos, planificado y hecho negociaciones con municipalidades, que están dispuestas a construir”, añadió.
El jerarca insistió en que las experiencias en Cartago y Belén resultaron buenas hasta ahora.
En todo caso, para evitar contratiempos, el ministro solicitó esta semana al Fondo de Asignaciones Familiares que una vez que se apruebe el presupuesto transfiera el dinero con prontitud a los ayuntamientos sin pasar por el IMAS.
Fernando Marín aseguró que el programa Red de Cuido está bien conceptualizado y existe información suficiente. Él rechaza el señalamiento de la Contraloría.
La meta de este Gobierno es beneficiar a 35.000 niños.
