Toronto (Canadá), 1 dic (EFE).- El politólogo, periodista y profesor de Harvard Michael Ignatieff no podía haber entrado con peor pie en la política canadiense, especialmente para un escritor que centra muchas de sus obras en reflexiones sobre la democracia.
Ignatieff, de 58 años y nacionalidad canadiense pero que ha pasado los últimos 30 años en EEUU, regresó a Canadá, al menos parcialmente, para presentarse como candidato a diputado por el Partido Liberal del primer ministro Paul Martin.
La dirección del partido, en plena campaña electoral tras la caída del gobierno de Martin que el lunes provocó la convocatoria a elecciones generales para el 23 de enero, está encantada con la idea de contar en sus filas con un intelectual de la categoría de Ignatieff.
Pero las bases del partido no parecen compartir el entusiasmo de Martin y su maquinaria electoral.
Un nutrido grupo de liberales de la circunscripción de Toronto en la que Ignatieff se presentará como candidato ha protestado por la forma y el fondo del aterrizaje del autor en su distrito.
Para empezar, Ignatieff -que declaró en una reciente entrevista que "la libertad en una democracia depende del control sobre el poder"- fue nombrado a dedo por la dirección del partido como candidato liberal de la circunscripción de Etobicoke-Lakeshore.
No sólo Ignatieff se saltó el procedimiento habitual de elección sino que la dirección liberal utilizó un mecanismo extraordinario, denominado "urgencia electoral" que sólo concedió 24 horas para que otros afilados liberales presentasen su postulación a la candidatura del partido por ese distrito.
Además, los puntos de vista de Ignatieff han ofendido a personas de origen ucraniano, uno de los grupos étnicos con mayor presencia en Etobicoke-Lakeshore.
Ignatieff, cuya familia es de origen ruso, parece haber ridiculizado en sus libros a personas de origen ucraniano, a los que ha llamado "pequeños rusos".
Ignatieff -que en sus libros ha tratado el tema de los derechos humanos- ha defendido la invasión de Irak, el escudo antimisiles y otras controvertidas iniciativas estadounidenses que han sido rechazadas por el Gobierno de Canadá y por el Partido Liberal. EFE
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