San José, 29 ago (ACAN-EFE).- La iglesia católica reformada de Costa Rica, que no obedece los mandatos del Papa, ordenó ayer, domingo, a Ana Ligia Rovira como la primera diaconisa de este país, informó hoy, lunes, una fuente religiosa.
El obispo y máximo líder de la iglesia católica reformada en Costa Rica, Higinio Alas, dijo a ACAN-EFE que la ordenación de Rovira es parte de los postulados de la iglesia reformada que permite "una participación más amplia de las mujeres".
"Este es un hecho histórico. Ana Ligia es una mujer muy preparada y capacitada que puede ayudar mucho, por eso le pedimos que se ordenara diaconisa, que es el paso previo al sacerdocio", explicó Alas.
Rovira es madre de tres hijos y tras ser ordenada diaconisa tendrá la potestad de casar parejas, bautizar niños, dar la comunión y realizar otras labores, con excepción de dar misa y confesar fieles, explicó Alas.
El obispo aseguró que la ordenación de la diaconisa tiene fundamentos teológicos en la Biblia y citó al apóstol San Pablo como defensor de la participación de la mujer en la ordenación sacerdotal.
"Hace ocho siglos que la iglesia católica tradicional, por estar regida por un sistema patriarcal, centralizado y autoritario, cayó en la gravísima falta de la doble moral, acomodando el evangelio a su capricho, marginando a las mujeres del derecho que tenían a recibir las órdenes sagradas", afirmó Arias.
Esta iglesia reformada fue creada por el teólogo alemán Karl Rodic en 1999, debido a un descontento de diez teólogos, entre ellos algunas mujeres, que no recibieron una respuesta del Vaticano luego de que enviaron una carta para ordenarse como diáconos y sacerdotes.
La iglesia católica reformada, con sede en Miami, EEUU, mantiene la mayoría de creencias y ritos de la iglesia católica romana, pero permite la participación de la mujer en el sacerdocio, que los sacerdotes sean casados y con hijos, y que en la elección de obispos también participen los fieles.
La iglesia católica reformada, cuyo máximo líder aún es el alemán Rodic, funciona en más de diez países de América, Europa, Asia y Africa, y no es reconocida por la iglesia católica romana. ACAN-EFE
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