Madrid . La lengua española "vive un buen momento", dijo el martes el director del Instituto Cervantes, Jon Juaristi, que indicó que el 7 por ciento de los no españoles en la UE hablan este idioma que comparte más de 300 millones de personas a ambos lados del Atlántico.
A ello se une que más de 3,4 millones de ciudadanos de la Unión Europea (UE) estudiaron esta lengua en 2001, agregó Juaristi que el martes presentó la quinta entrega del anuario El español en el mundo, que publica esa entidad.
Tras la edición de 2001 dedicada al auge del español en Estados Unidos y en Brasil como dos grandes países que aseguran el predominio de esa lengua en América, este año la publicación se ha centrado en el creciente interés por el castellano en Francia y Alemania.
En esos dos países, indica el documento, el español se consolida como el segundo idioma que se opta por aprender.
La globalización
Académicos como Emilio Lamo de Espinosa y Javier Noya coinciden en que "la globalización es buena para el español dada la cantidad de hispanohablantes que aseguran la reproducción demográfica del idioma".
"Las emigraciones latinoamericanas extienden la capacidad de proliferación de la lengua, el comercio y el peso de la cultura en español impulsan un excelente mercado del español", agregan en el capítulo que ambos han escrito este documento.
El español en el mundo es un documento que consta de 371 páginas y seis capítulos.
En el repaso que el director del Instituto Cervantes hizo de esos capítulos, destacó la enseñanza de esta lengua en Francia y Gran Bretaña, en donde los estudiantes europeos de español representan el 75 por ciento del total de la UE.
Mientras que en Dinamarca, Noruega y Holanda ha superado en algunos casos a quienes se decantan por el francés o el alemán.
El volumen El español en el mundo también se detiene de manera especial en la percepción que tienen los angloparlantes del castellano.
Para Tom Burns Marañón, del Grupo Comunicación Recoletos y autor de uno de los capítulos del anuario, sigue vigente no solo el mismo interés que "los ingleses a fines del siglo XVI tenían por hablar el idioma de quien entonces detentaba el oro de las Indias", sino que además también lo está la imagen romántica que aún despierta España.
Entre los motivos por los que los europeos se interesan por aprender español aparece la afectividad, pues el 44 por ciento de los estudiantes de secundaria y universitarios consultados dijeron que lo hacían "por cuestiones afectivas", mientras que en segundo lugar estaban quienes lo consideran bastante útil.
"Aprender español es una manera de acercarse a la cultura hispana y aunque la muestra no es representativa resulta aproximada a lo que consideramos que sucede en realidad", dijo José Luján, de la Consejería de Educación de la Embajada de España en Bélgica.
El último de los capítulos está dedicado a la propagación del español en Australia, un país, que a juicio de Juaristi, tiene "escaso interés por lenguas extranjeras pero que ha duplicado la población hispana en los últimos veinte años".
En la quinta edición de El español en el mundo se agregó una nueva sección dedicada a recuperar textos desconocidos u olvidados sobre la enseñanza del español en el orbe, una obra de John Minsheu, publicada en Inglaterra en 1599.
El Instituto Cervantes fue creado en 1991 para promocionar y difundir el español, así como para atender al patrimonio lingüístico y cultural de la comunidad hispanohablante.
Desde 1998 esta entidad cultural edita un anuario con el pretende mostrar la situación del español y su enseñanza en el mundo.