Nueva York, 7 abr (EFE).- Un marroquí cuyo nombre ha aparecido en diferentes investigaciones terroristas e identificado como Amer Azizi podría ser el nexo entre los autores de los atentados del 11 de marzo en Madrid y la organización Al Qaida.
Las conexiones de Azizi con otros presuntos terroristas han sido reveladas por el diario neoyorquino "The Wall Street Journal", que en su edición del miércoles afirma que los atentados de Madrid pudieron estar organizados de una forma más centralizada de lo que se pensó en un principio.
El periódico, que cita fuentes de la investigación en Madrid y Berlín, recuerda que Azizi huyó de España en octubre de 2001, dos semanas antes de que la policía arrestara a una docena de presuntos miembros de Al Qaida, sospechosos de estar implicados en los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos.
Los investigadores españoles creen que Azizi pudo regresar a España y ser uno de los organizadores de los atentados que el 11 de marzo causaron la muerte a 191 personas y heridas a 1.500 en Madrid.
El pasado fin de semana, al menos seis presuntos terroristas se suicidaron en una vivienda de la localidad madrileña de Leganés cuando se vieron cercados por la policía, entre ellos Serhane Ben Abdelmajid, apodado "El Tunecino", quien estaba considerado "el cerebro" de la matanza.
"El domingo, (los investigadores) nombraron a Azizi, de 36 años, como el principal sospechoso" en los ataques y piensan que fue el que realmente planificó los atentados y el nexo entre los terroristas que colocaron las bombas y el resto de la organización Al Qaida, afirma el periódico.
El diario dice que documentos judiciales muestran que es también el punto de unión entre grupos terroristas islámicos de Europa, el norte de Africa y Asia, incluida la organización indonesia que está considerada responsable de los atentados ocurridos en Bali en octubre de 2002.
Azizi tuvo reuniones o conversaciones telefónicas con miembros de células terroristas en España, Alemania, Marruecos, Irán, Afganistán, Indonesia y Francia entre finales de 1990 y finales de 2001, pero sus contactos más importantes parecen datar de después, cuando huyó a Teherán con intención de cruzar a Afganistán, sostiene el diario.
Los investigadores afirman que fue entonces cuando entró en contacto con Abu Musab al-Zarqawi, el jordano que funcionarios estadounidenses creen que lidera los ataques contra sus tropas en Irak, agrega.
A principios de los años noventa, Zarqawi estableció campos de entrenamiento terrorista en Afganistán, según el rotativo, que cita documentos judiciales en Alemania para afirmar que controlaba muchas rutas clandestinas en la frontera entre ese país e Irán.
Azizi habría regresado a España una semana después de que sus compañeros fueran arrestados, en noviembre de 2001, para vender su automóvil y reunir dinero a fin de desaparecer nuevamente.
El amigo que compró el auto, Driss Chebli, está en prisión en relación con los ataques suicidas que causaron la muerte a 45 personas en Casablanca en mayo del año pasado, entre ellas cuatro españoles.
Fue también quien le puso en contacto con dos figuras clave en los ataques del 11 de septiembre, Mohamed Atta, uno de los secuestradores de los aviones utilizados como armas, y Ramzi Binalshib, que presuntamente dio apoyo logístico.
La policía cree, según el diario, que Azizi ayudó a organizar una reunión en julio de 2001 entre esos dos hombres en una ciudad costera de España en la que se finalizaron los planes.
Azizi es buscado por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) porque su número de teléfono fue hallado en poder de Zacarias Moussaoui, un franco-marroquí que ha admitido ser miembro de Al Qaida y relacionado con los autores de los atentados del 11 de septiembre.
Cuando la policía entró en su apartamento en Madrid, en noviembre de 2001, encontró numerosos libros radicales islámicos y vídeos, y comprobó que "bajó" de internet vídeos de Osama bin Laden, panfletos de grupos terroristas e imágenes de la llamada "guerra santa".EFE
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