México, 22 oct (EFE).- El huracán "Wilma" que azota desde hace 24 horas las costas del Caribe Mexicano ha dejado devastadas Cancún, Isla Mujeres y Cozumel con grandes áreas inundadas, cientos de casas destruidas y han comenzado los saqueos, según los primeros testimonios.
"La única palabra para describir lo que pasó en las últimas 24 horas en Cancún se puede resumir como "aterrador" con la desesperación de la gente que vio perder sus casas y en peligro de perder la vida", dijo a EFE la periodista de Novedades de Cancún, Verónica Martínez.
Indicó que la mayor parte de Cancún permanece inundada al menos con más de un metro y hay lugares donde llega a dos metros, no hay servicio eléctrico ni telefónico.
"Entre las 2 ó 3 de la mañana fue aterrador, comenzaron a estallar los vidrios de las ventanas que no pudieron se cubiertos por tablas, y en muchas casas se produjeron fugas de gas, por lo que la gente tuvo que salir a la intemperie para buscar refugios por el temor a explosiones" señaló la fuente.
Las autoridades locales han comenzado a hacer algunos recorridos gracias a que se redujo la fuerza de los vientos que aún permanecen como remanentes del ciclón que bajó a categoría dos de una escala de cinco.
"No hay electricidad ni teléfono y los daños son incalculables al parecer en toda la zona de la costa y en Cozumel e Isla Mujeres", indicó Martínez.
La policía federal junto con el Ejército mexicano han comenzado a patrullar la zona para evitar los saqueos y actos de rapiña de muchas personas desesperadas que buscan víveres y que aprovechan que grandes almacenes como Walmart, Elektra y las tiendas Oxxo, quedaron al descubierto.
La zona hotelera permanece inundada y el mar continúa unido con lo que había sido una enorme laguna, el agua ha provocado grandes daños a numerosos hoteles en su estructura y los pisos bajos y algunos segundos niveles continúan en medio del agua.
Las calles y carreteras aledañas a Cancún se encuentran cubiertas de postes, torres de electricidad y árboles arrancados de raíz por los fuertes vientos, las ventanas de los edificios sufrieron daños, numerosas viviendas han quedado sin techos en toda la zona y hay automóviles varados en todas las calles.
"El panorama es desolador, hay desesperación por la falta de alimentos y de agua de las familias que no lograron abastecerse a tiempo, en algunos hospitales cayeron algunos muros externos" explicó Martínez.
Las autoridades de Cancún han anunciado un plan para atender esta emergencia, y aunque aún no se puede conocer con precisión los daños, las primeras impresiones es que son cuantiosas.
En las últimas horas creció el nerviosismo entre la población debido a la aparición de una nueva tormenta tropical, y aunque está a más de 1.000 kilómetros, la población ha quedado muy sensible, explicó la fuente. EFE
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