Los antecedentes de esta exposición se remontan a 1976. El artista, monje, misionero y aventurero, Antonio de Oteiza llegó al país con destino al Convento de los Capuchinos en Cartago y aunque estuvo apenas un año tuvo tiempo de trabajar como maestro, estudiar la cultura indígena y dejar grabados sus pensamientos.
Apenas tuvo contacto con la cultura maya De Oteiza se interesó profundamente en ella, así que se puso a investigarla y más tarde a plasmar el producto de sus indagaciones en una serie de 39 relieves en cerámica que vuelve a ser vista, esta vez en el Museo de Arte Costarricense con el nombre Relieves.
"Estuve colaborando como maestro en el Colegio Seráfico y como tenía tiempo me puse a investigar la cultura Maya", comenta el artista quien llegó al país la semana pasada procedente de España para participar de la inauguración que fue el domingo anterior.
Todas las obras son en pequeño formato y llevan el color de la arcilla. En manos de este artista el barro habla; los altos y bajos que dan vida al relieve son una historia que después de ser observados por unos minutos toman vida y hablan por sí mismos. Pese al pequeño espacio un mismo cuadro contiene incluso escenas diferentes sobre un mismo tema.
Cada pieza fue realizada en un día completo de trabajo. "Durante el día estudiaba el tema, por la tarde escribía sobre este y por las noches trabajaba en la obra", agrega el carismático escultor.
La llegada de Cristóbal Colón a las costas de Limón es retratada en Cristóbal Colón, nombre de la obra que inaugura la serie; le siguen otras como La Ceremonia de Boda, un cuadro que cuenta cómo los padres hacían la elección de la novia de sus hijos; ó Automutilación ritual, un relieve que habla sobre esta práctica religiosa que consistía en rociar el maíz con sangre humana para comerlo como alimento sagrado, son algunos de los temas que inquietaron al artista.
"La exhibición está fundamentada en la cultura maya que llega a Nicoya", agrega Antonio de Oteiza quien decidió grabar aquellas escenas que consideró como testimonios culturales.
Relieves es ahora propiedad del arquitecto costarricense Adrián Guzmán. "Hace 27 años entré a una galería en San José y vi estas obras expuestas. Esto coincidió con que días después asistí a una misa oficiada por Antonio, quien resultó ser el autor de la obra. Fui, me presenté y nos hicimos amigos. Antes de que se fuera del país me dijo que quería que la obra quedara en mis manos", cuenta Guzmán.
Consciente del valor artístico e histórico del material el dueño le propuso al Museo de Arte Costarricense volver a colgar esta muestra y contactó al artista para que asistiera a la inauguración de una obra que tenía unos 28 años de no ver.
Oteiza combina actualmente sus actividades de sacerdote en Salamanca, España, con la escultura sacra, "pues dentro de nuestra cultura hispánica la imagen religiosa no está muy actualizada", asegura.
Ha estado cinco veces en América como misionero, ha trabajado la cerámica y el bronce durante años y una de sus obras Los discípulos de Emaus ?serie de tres partes en bronce? se exhibe desde hace dos años en el Vaticano.
Cómo, cuándo, dónde...:
¿Qué? Relieves, relieves en cerámica.
Artista: Antonio de Oteiza.
¿Dónde? Museo de Arte Costarricense, Parque Metropolitano La Sabana.
Horario: De martes a sábado de 10 a. m. a 4 p. m. Domingos de 10 a. m. a 4 p. m. Entrada: ¢500 nacionales y $5 extranjeros.
Teléfonos: 222-7155/ 222-7734.
Finaliza: Domingo 13 de junio.