Madrid, 7 may (EFE).- Las huellas dactilares del abogado estadounidense Brandon Mayfield, detenido ayer en Oregón (EEUU), estaban en una bolsa hallada en la furgoneta localizada en la localidad madrileña de Alcalá de Henares pocas horas después de los atentados del 11 de marzo.
Según informaron hoy a EFE fuentes de la investigación, las huellas de Mayfield fueron encontradas en una bolsa que contenía varios detonadores como los empleados en los artefactos explosivos colocados en los cuatros trenes que estallaron en Madrid el 11-M.
En la furgoneta encontrada en Alcalá de Henares, que había sido robada a su propietario, se halló también una cinta con versículos del Corán.
Mayfield fue arrestado ayer en la ciudad de Portland por agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) y, según la revista estadounidense "Newsweek", está retenido como "testigo material" de los hechos en el marco de la investigación de un gran jurado.
Por otra parte, fuentes de la investigación aseguraron hoy a EFE que la Policía tiene pruebas de que el supuesto jefe militar de Al Qaida en Europa, el marroquí Amer Azizi, mantuvo contactos con los presuntos autores materiales de los atentados del 11 de marzo, pues se hallaron sus huellas en la casa de la localidad madrileña de Morata de Tajuña en la que se planificó y preparó la matanza.
De acuerdo con las fuentes, en la vivienda se han encontrado huellas de entre 22 y 26 personas, entre ellas las de Azizi.
De éste también se sabe que en octubre de 2001 se reunió en Estambul con Said Berraj, cuya busca y captura internacional fue ordenada el 30 de marzo por el juez encargado del sumario del 11-M, Juan del Olmo.
En esa casa, que los terroristas habían alquilado un año antes de los atentados, se confeccionaron y activaron presuntamente los artefactos explosivos empleados el 11 de marzo y se celebró una fiesta el día después de los ataques.
Desde la vivienda salió la noche del 22 de marzo un pequeño camión cargado con los explosivos que no se habían colocado en los trenes y que se utilizaron después en el suicidio de siete terroristas en la localidad madrileña de Leganés.
El traslado de los explosivos fue dificultoso, según constataron los investigadores, ya que el camión quedó atascado en el barro en un camino cercano y el supuesto coordinador del 11-M, Serhane Ben Abdelmajid, "El Tunecino", que se suicidó en Leganés, tuvo que desplazarse con una motocicleta para pedir ayuda a sus compañeros.
En la casa de Morata, localizada el 26 marzo, se encontraron detonadores y restos de dinamita goma 2 Eco, además de efectos personales de cuatro de los terroristas que luego se suicidaron.
De los siete fallecidos en Leganés, seis han sido identificados y entre los nombres que se barajan para el séptimo figuran Berraj y Amer Azizi, ambos en paradero desconocido.
Said Berraj no es el único de los supuestos autores materiales del 11-M vinculado con Azizi, pues el número de teléfono de éste fue encontrado cuando, en agosto de 2001 y a petición de Francia, se registró el domicilio en Madrid de Jamal Zougam, detenido el 13 de marzo pasado y reconocido por varios pasajeros de los trenes que explotaron en Madrid.
Según fuentes de la investigación, a finales de 2002 o principios de 2003 "El Tunecino" pidió a Azizi que le proporcionara miembros del Grupo Islámico de Combatientes Marroquíes (GCIM) para atentar en España, pero éste le respondió que no podía satisfacer su petición, aunque aprobó sus planes y le dijo que podía contar con el apoyo de Al Qaida. EFE
so.jav/cla/acm/ll