Caracas . Cientos de comercios, bancos, grandes centros comerciales, mercados, escuelas y universidades acataron este lunes una huelga general convocada por las mayores organizaciones empresariales y sindicales del país.
Las calles de la capital venezolana amanecieron casi desoladas bajo el resguardo de miembros de los cuerpos de seguridad y la Guardia Nacional.
El presidente de la Federación de Cámaras de Venezuela (Fedecámaras), Pedro Carmona, expresó que el paro cívico ha tenido ``un abrumador éxito'' debido a que ha sido respaldado por la gran mayoría de la población.
Carmona señaló, en una entrevista en el canal Globovisión, que el llamado a huelga general había sido acatado en más de 80% en 17 de los 24 estados del país.
El dirigente empresarial descartó que la acción de protesta pretenda desestabilizar al gobierno como han denunciado algunos voceros oficiales, y sostuvo que el paro cívico solo representa ``un medio'' para pedir al presidente Hugo Chávez que rectifique sus políticas.
Convencido de que su proceso revolucionario no tiene marcha atrás, Chávez enfrenta este lunes la mayor crisis de sus casi tres años de gobierno, desatada por la huelga general convocada por las mayores organizaciones empresariales y sindicales del país.
Rodeado de campesinos traídos por el gobierno de diferentes puntos del país, y bajo un cielo surcado de aviones de guerra que realizan un desfile sobre la capital, Chávez intenta minimizar a una oposición que gana fuerza mientras su popularidad se desinfla.
De acuerdo a las estimaciones de Fedecámaras más de 3.000 industrias, comercios, bancos, periódicos y medianas empresas se paralizarán este lunes desde las 6 de la mañana (1000 GMT) hasta las 6 de la tarde (2200 GMT).
Carmona dijo que cerca de 8 millones de trabajadores --cerca del 70% de la masa laboral-- se quedarán en sus casas este lunes.
El presidente de la mayor central sindical del país, Carlos Ortega, expresó que los trabajadores de los sectores público, petrolero y de transporte se sumaron a la protesta.
De acuerdo con estimaciones de analistas la huelga, de resultar exitosa, podría representar para el país pérdidas por el orden de los 479,2 millones de dólares, que equivalen al aporte de una jornada hábil al producto interno bruto venezolano.
El paro cívico se realiza en medio de gran expectativa y rumores de desórdenes callejeros y saqueos.
El mandatario ha rechazado la posibilidad de disturbios y ha asegurado que los cuerpos de seguridad garantizarán el orden público.
De acuerdo a previsiones oficiales, cerca de 20.000 miembros de los cuerpos policiales y la Guardia Nacional custodiarán este lunes las calles de Caracas y las principales ciudades del país para evitar posibles disturbios.
Venezuela vive la primera huelga general en cuatro décadas dividido en dos grandes bandos: uno dirigido por Chávez que defiende conceptos de justicia social y estatismo; y otro integrado por los sectores empresariales, sindicales y asociaciones civiles que exigen una mayor participación en las principales decisiones del país.
El ex ministro de Planificación y director del vespertino Tal Cual, Teodoro Petkoff, expresó que lo que había sido la motivación inicial de la protesta -- expresar oposición a un paquete de 49 leyes aprobado por el gobierno el mes pasado por la vía de una ley que le daba poderes excepcionales -- ha pasado a un segundo plano.
Petkoff dijo que la exigencia de rectificación de las políticas de gobierno y la eliminación del discurso conflictivo se han convertido en un ``gran clamor nacional'', que ha atraído a todos los sectores clave del país y los ha impulsado a respaldar el paro.
Chávez, un teniente coronel retirado que liderizó una fallida revuelta militar hace nueve años, retomó este fin de semana su encendido verbo, y advirtió que estaba dispuesto a tomar medidas más enérgicas contra los grupos opositores que pretendan poner en riesgo el régimen democrático.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, Editora nacion.com Fuente: agencias.