
MANAGUA (AFP) El paro del transporte empieza a dejar desabastecida a la capital de Nicaragua, mientras el gobierno intenta negociar con el sector, que reclama el congelamiento de los precios de los combustibles para poner fin a la protesta, que ya dura cinco días.
"Este paro nos perjudica, pues los camiones no están entrando a Managua y la situación se agrava más porque la gente no está viniendo a comprar", dijo a la AFP la comerciante Aura María Pérez, del mercado El Mayoreo, en el extremo nororiental de la capital.
Las pérdidas son enormes porque "yo vendo unos 6.000 córdobas (USD 320) en verduras y hortalizas y ahora con costo he vendido 40 dólares", comentó Walter Hernández, otro comerciante.
Este mercado es el punto de descarga de granos básicos, hortalizas y verduras desde las zonas productoras, pero desde el lunes está poco abastecido debido a la huelga de transporte en la que toman parte los camiones de carga pesada.
La Cámara Nicaragüense del sector lácteo aseguró en un comunicado que los bloqueos en las carreteras del interior están afectando el acopio, procesamiento y comercialización de la leche y sus derivados.
"En Nicaragua, la industria formal acopia alrededor de 1,2 millones de litros de leche por día, lo que significa más de 7,2 millones de córdobas (USD 374.000) que los más de 100.000 productores de leche podrían dejar de percibir por día", estimó el organismo.
La Asociación de Agentes Navieros alertó que en el Puerto de Corinto (Pacífico) están paralizados centenares de contenedores con mercadería perecedera próxima a pudrirse, así como materias primas para varias empresas.
El directivo de la agencia naviera Griffith Sucesores, Alberto Griffith, dijo a la prensa que su firma tiene varados 200 contenedores en Corinto con materia prima para empresas de maquilas y comercio en general.
"Se están afectando millones de dólares en importaciones y exportaciones", declaró.
En la terminal de buses hacia los departamentos del norte y región atlántica del país, decenas de pasajeros esperan viajar hacia sus lugares de origen desde hace tres días.
"Vine a Managua a dejar a mi hijo interno en el hospital, pero no puedo regresar a mi casa; estoy pasando hambre, no tengo dinero ni familia aquí", dijo Julia González, una indígena de la zona minera de Bonanza, en la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN).
"Tardé tres días para llegar de Nueva Guinea (centro) a Managua", contó Antonio González, mientras esperaba en la terminal para regresar a su casa. Este hombre tuvo que hacer 10 km caminando y otro tanto consiguió un aventón, porque "no hay autobuses".
Mientras el paro continúa, el ministro de Hacienda Alberto Guevara anunció la firma de acuerdos con cooperativas de transporte, que habrían aceptado un descuento de 30 centavos dólar por galón (3,8 litros) de diesel.
Otros beneficios serían el reembolso del 50% del Impuesto de Valor Agregado (IVA) por las compras efectuadas por las cooperativas de transporte en el transcurso del 2008, así como la creación de una ventanilla única para la introducción de bienes para los socios.
El secretario General de la Federación de Cooperativas de Transporte Colectivo de Nicaragua (Fetracolnic), Antonio Betanco, rechazó la firma de acuerdos y aseguró que las ofertas del gobierno son insuficientes y que "el paro continua".
La Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) emitió el viernes una carta pastoral en la que lamenta el desgaste en que está cayendo el país, "su economía y estabilidad".
Los obispos llamaron al gobierno a abrir un diálogo "transparente y sincero" con los transportistas y procurar "una solución estable y duradera"; y a los manifestantes mantener una postura serena, pacífica, sin incitar a la violencia.
© 2008 AFP