Médico estadounidense , cuya vida científica estuvo encaminada a la investigación del cáncer, enfermedad caracterizada por el crecimiento anormal de un tejido, producido por la multiplicación incontrolada de células.
El cáncer puede aparecer en el hombre, en los animales y en las plantas, y se acompaña de la destrucción de los tejidos normales; las células malignas se introducen e infiltran por entre los tejidos, como las patas de un cangrejo; de allí su nombre que entre los griegos significa "cangrejo" ; se llama también neoplasma, carcinoma y tumor maligno. De este mal se tienen noticias desde la más remota antig,edad, y ya Hipócrates lo describió con insuperable acierto.
Temin nació en Filadelfia. Hizo sus primeros estudios en el Colegio Swarthmore de Pensilvania, y obtuvo el bachillerato en Artes. Posteriormente amplió su formación académica en el Instituto Tecnológico de California, donde fue doctorado y prestó servicios de 1959 a 1960.
En la última fecha pasó a desempeñarse como profesor adjunto del Laboratorio Marc Ardle de la Universidad de Wisconsin, centro en el que posteriormente fue profesor de Investigación sobre el Cáncer y de Oncología. Aunque sirvió en otras entidades científicas, fue en la Universidad de Wisconsin, donde realizó sus más importantes investigaciones y sus hallazgos más trascendentes.
Allí, bajo la dirección de Harry Rubin elaboró un método nuevo de cultivo de células transformadas; se ocupó principalmente en estudiar el virus del sarcoma de Reus , y en 1964 descubrió una enzima que dio la explicación a la cancerización de las células, hallazgo que puso en duda algunos de los dogmas del código genético.
Temin emitió la hipótesis de que la multiplicación viral y el cambio de una célula sana en cancerosa, necesita la síntesis de un ácido ADN; y en colaboración con el doctor David Baltimore logró probar, en 1970, que todos los virus oncógenos poseen un determinado tipo de enzima.
Fue galardonado con el premio Nobel de Fisiología y Medicina, que compartió con sus colegas David Baltimore y Renato Dulbecco, en 1975. La Academia Sueca destacó en el veredicto que se le premiaba por su participación en el descubrimiento de un enzima que juega un papel clave en el desarrollo del cáncer, y que también ha servido a los investigadores para avanzar en el conocimiento del sida. Además, tal veredicto hace mención a sus descubrimientos en torno a la interacción entre los tumores virológicos y el material genético de las células.
Después de obtener el Nobel, Temin participó activamente en campañas de carácter nacional para conseguir que todos los estados de su país aprobasen leyes que prohibieran el fumado en lugares públicos. Falleció en la localidad de Madison, Wisconsin, a causa de cáncer de pulmón.