El hotel chalet Tirol solicitó el 14 de octubre anterior el proceso de administración por intervención judicial ante el Juzgado Primero Civil y de Trabajo de Heredia, según confirmó ayer su propietaria María Cordero Torres.

"El único fin que se persigue es buscar los medios idóneos para pagar las obligaciones en un marco de igualdad. Estamos dispuestos y abiertos a encontrar soluciones", manifesto Carlos Alberto Ramírez, abogado del Tirol.
Según el jurista, la actividad hotelera en Costa Rica se ha visto afectada por los altos impuestos, las fluctuaciones en las tasas de interés y la disminución en la afluencia de turistas, lo cual "descompensa cualquier intención de pago".
"Imagínese que en un periodo corto, mis clientes tuvieron que pagar ¢53 millones únicamente en intereses. Por eso, podemos afirmar que el hotel, sin la carga financiera, tiene suficientes opciones para pagar sus obligaciones", añadió Ramírez.
El proceso de administración por intervención judicial está contemplado en el Código Procesal Civil y, hasta el 28 de octubre anterior, permitía a la empresa --durante un periodo de tres años-- suspender el pago de intereses a sus acreedores.
No obstante, el 28 de octubre, se publicó en La Gaceta una modificación a esta figura que ahora se llama "administración y reorganización con intervención judicial".
Dentro de los cambios se contempla que ahora la empresa deberá pagar réditos a sus acreedores con la tasa básica pasiva que calcula el Banco Central, si la deuda es en colones, o la prime rate, si es en dólares.
Consultado al respecto, el abogado del Tirol manifestó que cuando se presentó la solicitud, la legislación anterior estaba vigente por lo cual esperan que su caso esté dentro de esas reglas.
Pero el juzgado acogió el caso y nombró como curadora a la abogada Maruja Chacón Pacheco el mismo 28 de octubre. Con la nueva legislación, el curador pasó a llamarse interventor.
"El juzgado ya acogió la solicitud, pero apenas estamos iniciando. Hoy (ayer) me voy a reunir con los propietarios y creo que con la información que me brinden los socios ya podría iniciar alguna acción", afirmó Chacón.
Tanto la propietaria del hotel, María Cordero, como su esposo, Alvaro Batalla, prefirieron no ahondar en detalles de su situación financiera. Sin embargo, confirmaron que mantienen deudas con tres entidades financieras "públicas y privadas".
Cordero destacó que este proceso les permitirá tener un periodo para hacer frente a sus obligaciones y que es "una necesidad" para no perder el patrimonio del hotel y proteger a sus 30 empleados.