Waco (EEUU), 19 abr (EFE).- Los familiares de las 85 víctimas del incendio del rancho de los Davidianos en Waco (Texas) hace diez años, y de los 168 muertos del atentado de Oklahoma de hace ocho años, rindieron hoy homenaje a sus muertos en ceremonias separadas.
Hace diez años -el 19 de abril de 1993-, las instalaciones de la secta de los Davidianos se incendiaron en medio de un operativo policial llevado a cabo tras 51 días de un sitio, iniciado luego de que cuatro agentes de policía federal murieran al tratar de entrar a ese local.
Algunos de los sobrevivientes recordaron hoy que ese día fatídico carros militares tumbaron las paredes de la parte frontal del complejo, en las afueras de la ciudad de Waco, lo que, según los testigos, desató un incendio, puesto que el líder de la secta, David Koresh, había almacenado gasolina y armas en el rancho.
Añadieron que los agentes presuntamente dispararon a algunas de las personas que se encontraban en el interior del local y a otros que intentaron escapar.
Por su lado, las instituciones federales de policía que tomaron parte en el cerco al rancho de los Davidianos, y en el operativo de desalojo, indicaron que Koresh orquestó un suicidio masivo.
Señalaron que el líder religioso, que también murió, había advertido de que iba a ocurrir un ataque armado, y pedido a sus seguidores que debían estar preparados para morir por él en un incendio cuyas llamas los llevarían al cielo.
Los forenses identificaron 85 cadáveres encontrados entre los escombros, incluidas dos docenas de niños.
Al cumplirse hoy diez años de esa tragedia, algunos de los supervivientes permanecen en la zona central de Texas, y otros pocos todavía siguen las enseñanzas de David Koresh y participan en estudios bíblicos semanales en una capilla construida en el lugar del incendio.
Mientras, siete davidianos continúan en prisión bajo cargos de haber participado en la muerte de cuatro agentes federales que intentaron entrar al rancho de la secta en febrero de 1993.
También en Oklahoma City se llevó a cabo hoy una breve ceremonia en memoria de las 168 personas que murieron en el atentado del 19 de abril de 1996 -entre ellos 19 niños-, y por el que fue ejecutado Timothy McVeigh.
McVeigh dijo a las autoridades que decidió llevar a cabo ese atentado -cuya magnitud solo ha sido superada por los actos terroristas del 11 de septiembre de 2001-, en represalia por el incendio del rancho de los Davidianos en Waco.
En el acto de hoy los asistentes guardaron 168 segundos de silencio, un segundo por cada una de las víctimas, en el memorial construido en recuerdo de las víctimas en el lugar del destruido edificio federal Alfred Murrah, en Oklahoma City. EFE
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