EN LA ONDA DEL CÓMIC, definitivamente así anda el cine ahora, y las películas con personajes nacidos en las revistas de historietas se suceden unas a otras, cada cual queriendo ser más fantástica que la anterior. Por aquí apunta el estreno de una secuela que genera mucha atención de los gustosos del tema: Hombres X (2) (2003), dirigida por Bryan Singer, responsable de la primera cinta.
Por supuesto que los fanáticos del cómic-cine están al borde de la ansiedad por saber qué es lo nuevo y qué se mantiene con respecto a la primera película del año 2000. No es para menos. Y la inquietud se calma bastante cuando se sabe, por lo menos, que está presente el mismo repertorio de personajes (y de actores) que dio lugar a esa especie mutante, rara, pero superior en la cadena de la evolución humana.
En Hombres X (2) se sigue abordando el tema de la tolerancia humana hacia aquellos que son distintos, se discute -precisamente- el asunto de la normalidad y el miedo a lo desconocido. Esto es algo que está en la tira cómica creada por Stan Lee hace 40 años y también está en la primera película.
Eso sí, el propio director Bryan Singer afirma que esta segunda parte es una evolución de la primera, por lo que se introdujo una nueva generación de hombres X, así como de villanos. Por eso, se ahonda más en la mitología de mutantes, cuyos cambios genéticos los convierten en sujetos con poderes y en rarezas científicas.
Ellos son hijos del átomo, como Cíclope con sus ojos energéticos, como Jean con su telepatía y telequinesis, como Rogue y su capacidad de absorber poderes ajenos, como Wolverine (Guepardo) y su cuerpo de pelea, como Tormenta y su capacidad de manipular el clima, como Charles Xavier (Profesor X) y sus poderes.
Hay que recordar a Magneto, quien le ha dado la espalda a la sociedad con su hermandad maligna: Dientes de Sable, la camaleónica Mística y el miope saltador Sapo.
Dentro de la siguiente generación conoceremos, entre otros, a Coloso (quien transforma su piel en acero orgánico), Siryn (quien libera fuerza sónica), Kitty Pryde (quien atraviesa techos y paredes), Júbilo (quien controla fuegos artificiales), Jones (con poderes en un guiño) y Artie (con su lengua bifurcada).
En esta secuela ningún peligro viene de los mutantes; por el contrario, viene de un humano. Y, a pesar de que la raza humana los rechaza, los mutantes luchan por proteger a la humanidad en contra de cualquier organismo que quiera destruirla. De ahí la emoción en una película que llega al país en estreno mundial y con un reparto mutagénico: Patrick Stewart, Hugh Jackman, Ian McKellen, Halle Berry, Famke Janssen, entre tantos.
No hay duda de que estamos ante un filme de entretenimiento garantizado, con la riqueza y fantasía del cómic, con la imaginación desatada en imágenes convincentes, enriquecidas con efectos especiales bien acomodados.