The New York Times Syndicate.
¿Después de dos apariciones en público como director de las películas Spider–Man , a alguien le queda alguna duda de que Sam Raimi todavía puede montar sus trucos de computadora para Spider-Man 3? De ser así, lo único que necesita hacer es preguntarle sobre el nuevo duende que planea a gran velocidad.
“El nuevo Goblin de Harry Osborn desarrolla una forma de planeador denominada la tabla celeste”, dice. “La vieja, ésa es de tu generación, ese Cadillac viejo y anticuado. Ahora lucha con la emoción de deslizarse por el cielo en una tabla y el momento culminante del jujitsu. ¡Skyjitsu!”
Con un elegante saco de tres botones encima de una camisa de vestir a rayas y vaqueros, Raimi está sentado en un sofá en su oficina de producción en las instalaciones de Sony Pictures en Hollywood.
“En realidad, me robé eso de un tráiler que vi hace años, de esa película Gymkata (1985)”, dice.
“Vamos a tener nuestro propio estilo de combate, como el que prometía ese tráiler”, continúa. “Con esta tabla, él puede golpear a Spidey y darle puñetazos y hacerlo girar. Realmente quería llevar las batallas al cielo”.
Si hubiera una Santísima Trinidad de adeptos convertidos en directores de gran éxito, Raimi estaría en el centro, con Peter Jackson, quien vive en Nueva Zelanda, y el chico Bryan Singer a los lados.
Primero se le conoció por su trilogía de éxitos de culto al horror Evil Dead , y después Raimi evolucionó a ser un director de dramas oscuros como A Simple Plan (1998) y The Gift (2000).
Sin embargo, ahora, y en primer lugar, es el rey de la franquicia Spider-Man , cuyas primeras dos películas reunieron juntas más de 1.600 millones de dólares en las taquillas de todo el mundo.
Historia. En esencia, insiste Raimi, Spider-Man 3 es un drama íntimo, aunque tenga un presupuesto que según se rumora estará en el rango astronómico de los 250 millones de dólares.
“Lo que a mí me importaba era Peter Parker, el amor de su vida, Mary Jane Watson, y la relación terriblemente tensa con su mejor amigo, Harry Osborn”, dice el cineasta, “y cómo ese triángulo amoroso seguiría desarrollándose”.
Eso, aún más que el nuevo planeador del Goblin, es lo que Raimi dice que lo mantiene fresco para Spider-Man 3 , cuyo estreno en Estados Unidos se fijó para el próximo 4 de mayo.
En un giro de los acontecimientos que hará que se les caiga la baba a loqueros y adeptos a las historietas por igual, Raimi revisa la historia de Spider-Man para crear un complejo y doloroso nudo en la psique de Peter.
Resulta que el asesinato a tiros de su Tío Ben en la primera película, que pensaba era su culpa porque el asesino fue un ladrón al que no detuvo cuando tuvo la oportunidad, en realidad fue obra del socio del ladrón, Flint Marko, quien saltó del coche en el que huían sin que nadie se diera cuenta. Así es que cuando Spider arrinconó al ladrón y permitió que se cayera por una ventana matándose, estaba castigando al tipo equivocado.
“Cuando (Peter) se da cuenta que es falible debido a este asesinato, es tan arrogante que solo centra su atención en destruir al hombre que realmente mató a Ben”, dice Raimi. “No está dispuesto a enfrentar los pecados de su pasado. Mary Jane no puede soportar esto. Estaba preparada para enfrentarse a los villanos y a los riesgos, pero no a su ego”.
Entretanto, en su identidad civil, Peter encontrará competición nueva con Eddie Brock (Topher Grace), un hábil fotógrafo rival que obtiene buenas fotografías de Spider-Man, y que al final se convertirá en el alter ego de Venom, un villano con poderes arácnidos no distintos a los de Spidey.
Oscuro. Maguire de 31 años disfrutó entrar al lado oscuro en la tercera entrega.
“Nos divertimos mucho con eso, Sam y yo”, dice. “Los primeros días estábamos tratando de dilucidar el tono que tendría. Queríamos que fuera vigoroso. Tuvimos que jugar con a dónde exactamente queríamos llegar para darle un giro distintivo de carácter sin dejarlo expuesto del todo”.
Raimi también estaba decidido a crear una sensación mayor de “vértigo” al filmar Spider-Man.
Para Spider-Man 3 , dice Raimi, Maguire multiplicó sus escenas de acción como por cuadruplicado.
“Fue estupendo para mí y duro para Tobey”, dice Raimi. “Tiene que hacer todo lo que posiblemente podría hacer como Spider-Man. Los dobles pueden entrar en las tomas amplias, el comandante general puede entrar para las cosas atrevidas, pero ha tenido que realizar una cantidad tremenda de acciones físicas, rodar, dar volteretas, brincar, caer, pelear”.
Más. ¿Habrá Spider-Man número cuatro?“Estoy seguro que seguirán haciendo películas de Spider-Man”, dice Raimi, que ha hecho contrato por cada una en lo individual, en tanto que a Maguire lo contrataron por las tres. “Amy (Pascal, la copresidenta de Sony) me dijo que las haría. Adoro a Spider-Man, y me encanta trabajar con Kirsten, Tobey, James.
“Pero me tengo que asegurar que, cuando termine esta película, siga realmente fascinado con el personaje”, dice el director. “En este momento, estoy fascinado. Que lo esté o no en seis meses, cuando esté terminada la película, no podría decirlo”.
¿Podría Raimi imaginarse haciendo Spider-Man sin Maguire?
“Preferiría que no”, dice. “No, no me lo puedo imaginar.”
¿Haría Maguire otra sin Raimi? “Es una posibilidad remota”, dice el actor. “Pero uno nunca sabe, supongo. Sería algo totalmente diferente. Pero eso no quiere decir que no habría alguna razón para hacer eso en un momento dado, si la historia correcta estuviera por ahí. Creo que Sam estaría involucrado, aun si no quisiera dirigirla”.
Cinco años después de que la primera película cambiara sus vidas, Maguire está comprometido con la diseñadora de joyas Jennifer Meyer –Peter le da a Mary Jane un relicario diseñado por ella en Spider-Man 3 –y son los padres de una bebé que nació en noviembre.