Los Angeles (EEUU), 27 ago (EFE).- La memoria de Bob Hope sigue viva en el recuerdo de amigos y familiares de este actor y humorista fallecido hace un mes a los 100 años y fue honrada hoy con una misa de funeral.
La iglesia católica de San Carlos Borromeo se llenó de amigos y familiares, figuras de Hollywood y destacados miembros de la política, reunidos para brindar un último adiós a alguien que tantas veces les hizo reír.
La belleza hispana Raquel Welch y el humorista Kelsey Grammer, protagonista de "Frasier", coincidieron con el ex presidente Gerald Ford y la ex primera dama Nancy Reagan en un acto privado que convocó a unos 500 invitados.
También estuvieron en esta parroquia a la que Hope solía acudir, la senadora por California Dianne Feinstein, la actriz Brooke Shields, el general Richard Myers, presidente de la Junta de Jefes de Estado Mayor Conjunto o la intérprete Barbara Eden, que acostumbraba a acompañar a esta leyenda del espectáculo en sus giras para animar a las tropas estadounidenses desplazadas en conflicto.
Hope, nacido en el Reino Unido pero una de las estrellas más conocidas en Estados Unidos, falleció el pasado 27 de julio de neumonía tras haber cumplido los 100 años y poniendo fin a un lento proceso degenerativo que le mantenía aislado del mundo en los últimos meses.
Sin embargo los presentes en esta misa funeral, oficiada por el cardenal católico Roger Mahoney, demostraron que la obra y el humor de esta estrella siempre permanecerá viva.
"Su nombre es otra muestra de lo grande que fue este hombre", recordó Mahoney, en referencia a un apellido que significa "esperanza", mientras que el actor Mickey Rooney se limitó a decir a la prensa que "era el mejor".
Otras figuras del espectáculo como Tom Selleck, Ed McMahon, Lonnie Anderson, Hal Holbrook o Connie Stevens se unieron a este servicio, preludio del homenaje que le ha preparado la Academia de Artes y Ciencias de Televisión para esta misma jornada.
Hope fue enterrado en privado en el cementerio de la misión de San Fernando, situada al norte de Los Angeles y donde la familia de su esposa contaba con un panteón.
Aunque fue bautizado como anglicano y en alguna ocasión había confesado que su única religión era la de hacer reír, su portavoz Ward Grant aseguró a la prensa que se convirtió al catolicismo en 1996.
Sin embargo, Mahoney recordó uno de sus intentos de ganar a este alma para la fe católica como muestra del humor de Hope ya que el artista le respondió sin dudarlo que no necesitaba convertirse al catolicismo "porque Dolores ya reza por los dos", en referencia a su ahora viuda, Dolores Hope. EFE
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