
BUENOS AIRES (AFP) - La Corte Suprema argentina anuló este viernes el indulto a un general acusado por crímenes de lesa humanidad, fallo que despeja el camino para abolir los perdones a los ex jerarcas Jorge Videla y Emilio Massera, condenados hace 20 años a perpetuidad y luego indultados.
El dictamen declaró inconstitucional y anuló el indulto otorgado en 1989 al ex general Santiago Riveros, de 83 años, beneficiado junto a otros militares de alto rango, en unas treinta causas por violaciones a los derechos humanos.
Decenes de miles de personas fueron secuestradas y torturadas en Argentina durante la dictadura militar de 1976 a 1983, y parte de ellos (30.000 según grupos humanitarios, casi 10.000 según una investigación oficial) fueron asesinados en forma clandestina.
Riveros fue entre 1975 y 1978 comandante de Institutos Militares en Campo de Mayo, el mayor cuartel del ejército en los suburbios de Buenos Aires, donde funcionó un centro clandestino de detención del que hubo muy pocos sobrevivientes, y donde nacieron numerosos bebés de madres en cautiverio.
El militar tenía 40 causas judiciales abiertas cuando fue indultado en 1989, pero fue detenido en 2000 encausado por robo de bebés hijos de desaparecidos. Tiene además un juicio abierto en Italia por violaciones a los derechos humanos de ciudadanos de ese país.
El fallo del viernes aprobado por 4 votos a favor, 2 en disidencia y una abstención, es el primero de la Corte Suprema sobre los indultos otorgados por el ex presidente Carlos Menem (1989-99) a acusados de delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.
Desde que asumió el presidente Néstor Kirchner en 2003, una renovada Corte sentó jurisprudencia al declarar imprescriptibles los crímenes de lesa humanidad e inconstitucionales las leyes de amnistía.
Esta sentencia despeja la vía judicial para revertir otros indultos, como los que beneficiaron a Videla y Massera.
Jorge Videla encabezó como comandante del ejército el golpe de Estado de 1976 contra la presidente constitucional María Estela 'Isabel' Perón, y tras el derrocamiento asumió la presidencia. Massera lideraba la marina de guerra e integró la Junta de Comandantes, que detentaba el poder supremo.
Videla, de 81 años, volvió a ser detenido en 1998 y cumple prisión domiciliaria encausado por robo de bebés y por su responsabilidad en el Plan Cóndor de coordinación represiva de las dictaduras del Cono Sur en las décadas de los 70 y 80.
Massera, de 81 años, también volvió a ser encausado en 1998 por robo de bebés y apropiación de bienes de desaparecidos, pero las causas fueron archivadas en 2005 tras comprobarse que sufre insanía mental.
La Cámara Federal en lo Penal y Correccional de la capital argentina falló en abril pasado que "los hechos por los que fueron condenados Videla y Massera resultan insusceptibles de perdón" al declarar la nulidad del decreto de Menem.
La causa está ahora en la Cámara de Casación Penal, la última instancia judicial antes de arribar a la Corte. Pero el fallo de este viernes anticipa el camino judicial que seguirá esa causa.
Existen 950 procesos penales en trámite por crímenes de lesa humanidad cometidos entre 1976 y 1983, por los que están presos unos 200 represores.
El fallo contra Riveros no tendra incidencia sobre los indultos a ex guerrilleros de izquierda condenados o encausados por su accionar en los años 70, ya que sólo incide en perdones a condenados por crímenes de lesa humanidad cometidos por miembros del Estado o fuerzas de seguridad, explicaron juristas.
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