El nombre de ciertos personajes de la mitología o de la historia ha dado origen a
sustantivos, adjetivos y verbos, incorporados a nuestro léxico con un significado relacionado con atributos, características o hechos de ese personaje.
Hermético-a proviene del dios griego Hermes Trimegisto, a quien se atribuye el cultivo de ciencias secretas como la alquimia. Se dijo que inventó el método de cerrar completamente los recipientes de vidrio. De ahí, el uso actual de hermético-a con un
doble sentido: físico: recipiente perfectamente cerrado; psíquico: persona que no declara
o manifiesta cosa alguna.
Etiènne de Silhouette fue un personaje de la política francesa del siglo XVIII. Ocupó el
cargo de Intendente General del Tesoro, apenas por unos cuantos días. Su efímero pasó
por ese cargo se hizo proverbial en Francia, y se acuñó el dicho fair quelque chose à la
Silhouette, cuando algo se hacía con excesiva rapidez o premura. Por eso, ciertos retratos
que se hacían con rasgos rápidos y precisos se denominaron portraits â la Silhouette. Y
en español surgió el término silueta , con el significado de “dibujo sacado siguiendo los
contornos de la sombra de un objeto”.
Cancerbero (el can o perro Cerbero) es una de las criaturas monstruosas que aparecen
en la mitología grecolatina. Según la narración fabulosa, era hijo del gigante Tifaon y
de la mujer –serpiente Equidna. Se le describe como un perro de tres cabezas, cola
de serpiente y con varios de estos reptiles alrededor de su cuello. Su misión era cuidar
celosamente la puerta delos infiernos.
En sentido figurado, cancerbero se dice, como señala el Diccionario, del portero o guarda
severo, incorruptible o de bruscos modales.
No es la primera vez que los personajes de los mitos clásicos han servido de base para
crear vocablos en nuestro idioma, especialmente con los nombres de dioses y héroes:
marcial, hercúleo, venéreo, jovial, cereal, etc.
En el caso concreto de cancerbero, a algún culto comentarista deportivo se le ocurrió un
buen día aplicar esta denominación mitológica al guardameta futbolístico, y el nombrecito
se puso de moda. No podemos decir que sea algo inapropiado, ya que el portero en el
juego del balompié trata de guardar celosa (aunque a veces infructuosamente) la puerta
infernal de la derrota.
Luis Pasteur (1822-1895) fue un químico y bacteriólogo francés, profesor de la Sorbona.
Refutó la teoría de la generación espontanea y desarrolló un proceso de esterilización de
productos lácteos y otros alimentos, conocido como pasteurización.
El Diccionario Académico recoge el verbo pasteurizar, que define así: “Higienizar
cualquier producto (leche, vino, etc.) según el procedimiento de Pasteur.” En el léxico
oficial aparece también el sustantivo correspondiente pasteurización. Las formas
pasterizar y pasterización (modalidades sincopadas conforme al modelo apropiado de
pronunciación del francés Pasteur) se encuentran también en el Diccionario, aunque la
Academia prefiere las formas con u.
El Diccionario Manual (1989) modifica y amplía la definición oficial de pasteurizar,
buscando, sin duda, dotarla de un mayor rigor técnico: “Higienizar la leche, el vino y otros
líquidos según el procedimiento de Pasteur, bacteriólogo francés del siglo XIX. Se logra
elevando la temperatura del líquido tratado a un nivel inferior al punto de ebullición,
durante cierto tiempo, para evitar la proliferación de microorganismos. Se conservan así la
composición y cualidades del líquido.”
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