Transcurren los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial. Dos pobres diablos comparten una celda nazi en espera de la muerte. Un encierro para ellos dos, solos, cuando lo común es el hacinamiento de los prisioneros en los campos de concentración. ¿Cuál es el motivo de su aislamiento?
Esto es parte de la historia, que deriva hacia un thriller, de la obra Azul Marlene (Ecce Homo), de Jorge Arroyo, El estreno es hoy, a las 8 p. m., en el Teatro Laurence Olivier.
Marco Martín y Miguel Ramos intervienen en el montaje, adaptado y dirigido por Tatiana de la Ossa. La producción es de América Nuestro Mundo.
Mañana se ofrecerá una función de gala. Lo que se recaude en ella será donado al Hospital Nacional de Niños.
Dos en la celda
Uno de los reos (Miguel Ramos) cuenta a su compañero de infortunio, Otto (encarnado por Marco Martín), que es un famoso travestí en un cabaret del puerto alemán de Hamburgo.
Ahí da vida a una imitación de la célebre actriz Marlene Dietrich; por eso a él se lo conoce como la Marlene.
"En el transcurso de la obra vamos viendo la relación, fundamentalmente humana, que se va tejiendo entre los dos personajes", explicó Arroyo.
"Hay todo un entramado que hace que la obra se convierta en un thriller. Poco a poco se descubre por qué ambos se encuentran en una celda solo para ellos (lo que hasta cierto punto es un privilegio), afirmó Arroyo, quien terminó de escribir Azul Marlene en marzo de este año.
Esta obra es la pareja de Mata-Hari: Sentencia para una aurora, que le mereció el Premio Aquileo J. Echeverría por mejor obra escrita para teatro, explica.
"Mata-Hari se ubicaba en la Primera Guerra Mundial, con una mujer. Ahora es la Segunda Guerra y con dos hombres, uno de ellos homosexual. Las dos obras ocurren en una celda, son de un acto, y solo en la mitad de Azul Marlene se rompe el monólogo".