El tiempo perdió la batalla porque no pudo borrar el nombre de Hormigas en la Pared: a pesar de que esta banda calló durante cinco años, el viernes pasado, cientos de seguidores asistieron a la presentación del primer disco de esos rockeros.
La tolerancia fue la prueba de la fidelidad de algo más de 500 personas que abarrotaron el bar Okey en San José, pues tuvieron que esperar dos horas y media para ver en acción una vez más a las Hormigas.
El concierto estaba programado para las 8 p. m., pero solo a las 10:30 p. m., el cuarteto encabezado por Frank Lockwood subió a la tarima.
Un hombre de metal de dos metros -una escultura realizada por Mauricio Ariza- custodiaba el costado derecho del escenario.
Del techo colgaba una pecera hecha -en forma de bolsa- con un gran trozo de plástico. Cuando Hormigas en la Pared comenzó a tocar, una espuma comenzó a crecer sobre el agua allí contenida, y entonces pareció que hervía.
A las 9:30 p. m., el grupo de música heavy metal Malgo Malik abrió el concierto.
Los seguidores de Hormigas se dividieron: unos se lanzaron sin problema a bailar mosh (empujones y patadas al ritmo de la música), otros se convirtieron en pasivos observadores, y una buena parte desertó para regresar solo cuando Hormigas subió al escenario.
El torito vive
En lo que realmente parecía un hormiguero, pocos conocían las letras del primer disco -que lleva el mismo nombre del grupo-, pero eso no evitó el slam (formación circular donde las personas se mueven y empujan a un ritmo).
Hombres y mujeres participaron de esta particular comunión, propia de los ritmos alternativos, como el hardcore y el ska.
Unos salieron de la "centrífuga" (el centro del slam) para escuchar con más calma los temas nuevos, como Adentro, Globalización, Ahí no hay, Bicho feo o Solidificando.
Pero el concierto realmente se calentó cuando Hormigas tocó Quítate la paja, uno de los temas más conocidos del grupo.
Entonces no hubo edades, ni sexo ni condición que distinguieran a los fanáticos, que querían mantenerse cerca de la banda.
Entre tema y tema, más de uno pidió a gritos: "Blanco oscuro" o "Ratón de peluche" porque "todos estamos nostálgicos, queremos oír los temas viejos también", confesó Giovanni, uno de los seguidores de Hormigas y además figura principal del grupo El Guato.
Hormigas no se hizo de rogar, y tocó, además de las piezas mencionadas, Da igual, El agua no cae, Nada es lo que es, Destino, Gallina muerta y Wachico.
Todos estos temas fueron grabados hace seis años en el casete ¡Olé, torito! Hasta la fecha, esa era la única grabación del grupo.
Más de 24 canciones tocaron Jorge Morales (en el bajo), William Monge (guitarra), Arturo Díaz (batería) y Frank Lockwood (voz).
Como invitados de los de la Pared estuvieron Carolina Flores (en los coros) y el baterista Carlos Pipo Chaves, reconocido músico y quien además produjo el disco de las Hormigas.
A las 12:30 a. m., el grupo anunció su despedida y Quítate la paja fue el tema para cerrar.
Así, un intenso concierto recompensó una larga ausencia. Ahora solo queda esperar que las Hormigas vuelvan a subir la pared.