
Si usted está pasando por un proceso de divorcio, y tiene un préstamo hipotecario sobre su vivienda en la que figura como codeudor junto a su expareja, súmele a los trámites regulares de divorcio una visita al banco.
Comunicarle al banco sobre su nuevo estado civil no es una obligación de los deudores, pero si es una buena forma de aclarar la situación de este bien ganancial afirma el abogado Paul Zúñiga.
Su recomendación es que las partes, antes de firmar el divorcio, hayan llegado a un acuerdo sobre la repartición del bien, y sobre ¿cómo se pagará la hipoteca ? o ¿a nombre de quien figurará el bien en el futuro? De esta manera el acuerdo podrá incluirse en el documento de disolución del vínculo matrimonial.
Mario Rivera, Director de Banca de Personas del Banco de Costa Rica, acota en este sentido que los deudores deben tener claro que un crédito hipotecario es la garantía de la vivienda misma, por lo que cualquier disposición respecto de ella debe ser autorizada por la entidad bancaria.
Ante un divorcio, sostiene Rivera, son varias las posibilidades de arreglo a las que pueden llegar los exconyuges: acordar seguir pagando normalmente, vender el bien y con el producto de la venta cancelar el préstamo o bien, cambiar la figura del deudor por medio de una novación de contrato.
Novación: una salida
De acuerdo con Douglas Reynolds, gerente de producto del Banco Banex, es común que las parejas soliciten el préstamo figurando ambos como deudores, para de esa manera sumar sus ingresos mensuales y acceder a un monto mayor que les permita adquirir una mejor vivienda.
Esta decisión, que en un principio es beneficiosa, se puede convertir en un obstáculo una vez separada la pareja, pues es común que la casa y la hipoteca quede en manos de una sola de las partes, o bien, de un tercero. En estos casos, la primera recomendación del banco es hacer una novación de contrato.
La novación de contrato es un procedimiento por el cual se renegocian con el banco las cláusulas existentes en la hipoteca, como por ejemplo, el cambio o traspaso de deudor.
Generalmente, explica Mario Rivera, del Banco de Costa Rica, la novación ofrece varias ventajas para solucionar la situación de la hipoteca rápidamente y sin costos adicionales.
Se trata de un procedimiento sencillo a través del cual el banco hace una actualización del estudio de crédito de la persona que asumirá la hipoteca en solitario y establece si esta tiene la capacidad de pago para hacerlo.
Igualmente, en el caso de que no sea una de las partes quien asuma la totalidad de la deuda, sino un tercero interesado en comprar la casa, el banco hace el mismo estudio de crédito y aprueba o desaprueba al nuevo deudor.
Otra ventaja de la novación es que los gastos de tramitación son inferiores a los de una subrogación y, además, no hay que pagar una comisión bancaria por cancelar la hipoteca antigua. En el caso del banco de Costa Rica, el costo de la novación asciende a un 0,065 por ciento de la suma hipotecada (correspondiente a los trámites de notario y timbres). Además, este costo lo debe asumir el nuevo deudor.
Conservar la casa
Aunque en la mayoría de las hipotecas se estipulan cláusulas prohibitivas para arrendar, subarrendar o poner una hipoteca en segundo grado sobre el bien garante, en caso de fuerza mayor como divorcio, algunas de estas medidas se pueden flexibilizar, con el objetivo de darles la oportunidad a los deudores de mantener la casa al tiempo que el banco se asegura el curso normal de los pagos de la hipoteca.
De acuerdo con Reynolds, en el caso de Banex, existe la posibilidad de que los deudores soliciten al banco el permiso para arrendar la vivienda, con el objetivo de cubrir los pagos de la hipoteca. Esta licencia se otorga solo en casos especiales, en que los deudores por separado no logren reunir la cuota de pago enfatizó el funcionario. Siempre el fin último es que el bien no sea rematado ni los pagos de la hipoteca interrumpidos.