México, 11 dic (EFE).- Hugo Alvarez, hijo del ex ministro de Gobernación de Guatemala Donaldo Alvarez Ruiz, solicitado por la justicia española por el asalto a la embajada de España en 1980, aseguró hoy que su padre no participó en esos hechos.
Alvarez, quien invitó a tres fotógrafos al interior de la casa para demostrar que su padre no se encuentra ahí, afirmó desconocer el paradero de su progenitor.
"Pasen a ver para que comprueben que no está aquí, y yo no lo he visto desde hace muchos años", aseguró el hijo del ex ministro, quien entregó un texto en el que argumenta la inocencia de su padre en los hechos por los que se le acusa.
Desde ayer viernes, representantes de la Fundación Rigoberta Menchú, activistas pro derechos humanos y exiliados guatemaltecos vigilan la casa del ex ministro para tratar de evitar su fuga.
El viernes el juez Fernando Grande-Marlaska de la Audiencia Nacional española envió a México una orden de detención internacional contra Alvarez por su presunta responsabilidad en el asalto a la embajada de España en Guatemala, en 1980, en el que murieron siete personas, y en el asesinato de cuatro sacerdotes españoles.
El 31 de enero de 1980, un grupo de campesinos indígenas del departamento guatemalteco de Quiché, acompañados por estudiantes y obreros, había ocupado pacíficamente la misión española para pedir el cese de la violencia en la zona.
En respuesta, las fuerzas de seguridad asaltaron la sede diplomática y causaron 39 muertos, muchos de ellos abrasados en el incendio que se produjo.
"Mi padre Donaldo Alvarez Ruiz, en aquel tiempo ministro de Gobernación, era operador político del Gobierno y no tuvo ninguna participación en las reuniones de los comités de seguridad", señaló Hugo Alvarez en una declaración escrita.
Aseguró que "los guerrilleros", como califica a los campesinos que tomaron la embajada en 1980, "llevaban consigo bombas molotov" que prendieron cuando estaban dentro de la legación diplomática.
Además, sugirió que el entonces embajador español, Máximo Cajal, estaba de acuerdo con los ocupantes de la sede diplomática al indicar en su declaración que "tenía provisiones, esperando la toma de la embajada, (e) hizo numerosos viajes al interior de Guatemala previos a la toma de la misma".
Hugo Alvarez también recordó que, según artículos del diario "Prensa Libre" posteriores a la toma de la embajada, los responsables del incendio "fueron los mismos que tomaron la embajada, guerrilleros y campesinos".
Asimismo, negó la participación de su padre en "los incidentes de los sacerdotes y de la represión de esa época", ya que sólo era un "operador político que no participaba en los comités de seguridad que dirigían la guerra contra la guerrilla".
En la causa abierta en España contra los represores del régimen militar, el ex embajador Cajal, el único sobreviviente de entre quienes estaban dentro de la embajada, testificó que se trataba de una "ocupación pacífica" de indígenas, estudiantes y campesinos, y que cuando se preparaba la intervención de las fuerzas de seguridad, las autoridades desoyeron sus peticiones para evitarla.
Por otra parte, fuentes de la PGR indicaron hoy a EFE que esta institución no ha recibido la petición formal para que se detenga al ex ministro guatemalteco durante el gobierno de Romeo Lucas García (1978-82), una de las épocas de mayor represión en ese país.
No obstante, defensores de derechos humanos y miembros de la Fundación Rigoberta Menchú confían en que un juez mexicano gire la orden de detención de acuerdo con la solicitud de la Audiencia Nacional española. EFE
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