Un satélite que despegará mañana, lunes, rumbo a Mercurio, el planeta más caliente del sistema solar, tiene emocionados a los científicos porque esperan que encuentre hielo.
La nave MESSENGER despega tres décadas después de la última vez que la NASA echó una mirada al planeta más próximo al Sol, donde las temperaturas al mediodía alcanzan los 482 grados centígrados.
La misión de $427 millones se inicia con el despegue a bordo del cohete Boeing Delta , desde la Estación de la Fuerza Aérea de Cabo Cañaveral en Florida, informó la agencia.
Si existe hielo en Mercurio es porque logra mantenerse fuera del alcance del Sol, dentro del sombrío interior de cráteres en los polos del planeta, donde la temperatura podría no superar los 184,44 grados Celsius bajo cero.
Radiotelescopios ubicados en la Tierra han detectado la apariencia del hielo en dichos cráteres, dijeron los científicos, aunque advirtieron que también podría ser sílice supercongelado u otra cosa.
Igualmente intrigante es la composición de Mercurio. Casi dos tercios del planeta es hierro y es tan denso como un planeta del tamaño de la Tierra, aunque es mucho más pequeño, según los científicos. Mercurio es ligeramente más grande que la Luna.
“¿Cómenzó Mercurio siendo más parecido a la Tierra y luego fue perdiendo su exterior rocoso?”, se preguntó Sean Solomon, del Instituto Carnegie de Washington y científico principal en la misión del MESSENGER .
Tanto la exposición prolongada a los vientos solares como algún impacto gigantesco podrían haber causado dicha pérdida.
El MESSENGER será el primer satélite que visite Mercurio desde el Mariner 10 hace varias décadas.