La primera es la historia de los dioses y de la formación del mundo a partir del caos primitivo. La segunda -primera obra didáctica de la literatura- comprende elementos diversos: un calendario agrícola con los meses y las estaciones más propicias para cada cultivo; informaciones náuticas y de comercio; una copiosa colección de sentencias morales, y algunos mitos de profundo sentido ético. Los más famosos de éstos son: el de las cinco edades del mundo (considerado el primer esbozo de filosofía pesimista de que se tenga noticia), y el mito de la "Caja de Pandora".
Contiene además numerosos preceptos para la administración de una casa, la elección de esposa y educación de los niños. A pesar de que toca temas prosaicos, en varios de sus episodios se encuentra verdadera poesía ; tiene auténtico vigor de pensamiento en las máximas morales y políticas, y sin duda constituye la base de otras obras didácticas que inmortalizan los nombres de Teócrito y Virgilio. En el poema hay también una especie de parábola sobre la ruta fácil y deshonrosa y el camino difícil y probo, que, con ligeras variantes, se considera precursora del Evangelio.
Aunque los antiguos consideraron a Hesíodo contemporáneo de Homero, lo cierto es que vivió en época posterior; la fecha que señala Herodoto hacia el 860 antes de Cristo parece bastante exacta, aunque otras autoridades la sitúan alrededor del año 750 y aun más tarde. Se cree que nació en Ascra, localidad de Beocia, donde su padre, que era originario de Eolia, movido por necesidades económicas tuvo que trasladarse. Fue campesino y pastor, vivió apegado a la tierra, encerrado en sí mismo; un tanto pesimista, pero esencialmente religioso y vinculado a la moral tradicional.
A la muerte del padre, su hermano Perseo dilapidó la pequeña herencia, entabló un litigio y obtuvo parte de los bienes de Hesíodo. Esta amarga experiencia no solamente le ofreció la base formal para la composición de Los trabajos y los días , sino que acentuó en él la tendencia a considerar a los hombres en forma pesimista.
Se ignora cómo de campesino y pastor pasó a ser "cantor", pero él cuenta que, un buen día, las Musas se le aparecieron y lo llamaron a su servicio, exhortándolo a "cantar las verdades". A partir de entonces inició su labor poética, por la que mereció algunos premios. Según Aristóteles, murió en Ascra.