Bruselas . La televisión albanesa indicó que helicópteros estadounidenses "destructores de tanques" Apache llegaron este martes a Tirana, mientras la Unión Europea (UE) no lograba en Bruselas un acuerdo para decretar un embargo petrolero contra Yugoslavia.
La llegada de los Apaches a Albania aumentará la capacidad de la OTAN para atacar objetivos militares serbios en Kosovo, si bien su entrada en combate tardará al menos una semana.
Se trata del despliegue militar norteamericano más impresionante desde el inicio de la campaña aérea de la OTAN, el pasado 24 de marzo.
El helicóptero antitanque AH-64 Apache puede atacar de día y de noche, y gracias a sistemas de tiro infrarrojo y otras ayudas electrónicas es capaz de esconderse, antes de lanzar un ataque.
La operación Fuerza Aliada, que comenzó el pasado 24 de marzo, podría durar varios meses más e intensificarse, según la OTAN.
El Pentágono estudia la petición del jefe militar de la alianza, Wesley Clark, para el envío de 300 aviones de combate más, que elevarían el número de aparatos de la operación "Fuerza Aliada" a cerca de un millar.
En la noche del lunes al martes, la OTAN continuó atacando Yugoslavia. Un bombardeo contra edificios civiles en Nis (220 km al sudeste de Belgrado) dejó por lo menos un muerto y 8 heridos, según la agencia Tanjug.
Por su parte, la televisión oficial serbia RTS afirmó que la defensa antiaérea yugoslava derribó dos aviones de la OTAN, 120 kilómetros al sur de Belgrado.
En Bruselas, Italia y Grecia se opusieron a una "posición común" de la UE favorable a decretar un embargo de petróleo contra Yugoslavia, que apoyaron los otros 13 estados de la Unión.
Anteriormente, el Departamento de Estado confirmó que Washington propuso a sus aliados europeos un bloqueo petrolero para debilitar la "máquina de guerra" yugoslava.
La guerra en Kosovo afectará a todas las economías del sureste de Europa, advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI) en su informe sobre las perspectivas de la economía mundial.
Macedonia está al borde de la asfixia económica y el Banco Mundial indicó que prepara un plan de ayuda de urgencia para evitar una catástrofe.
Para el banco de negocios estadounidense Merrill Lynch, el impacto de la guerra de Kosovo en las economías, déficits presupuestarios y mercados financieros de los países de la OTAN será limitado.
El conflicto cuesta unos 200 millones de dólares diarios, por lo que una campaña de 100 días representaría el 0,12% del PIB anual de los países de la OTAN, estimó.
En Tirana, fuentes concordantes opinaron que una parte importante de la ayuda humanitaria que llega a Albania es desviada por mafias hacia el mercado negro o la economía paralela.
Por su parte, el portavoz de la OTAN, Jamie Shea indicó que las fuerzas serbias también están llevando a cabo operaciones de limpieza étnica en Montenegro, cerca de Kosovo.
En Moscú, el presidente ruso, Boris Yeltsin, descartó romper con "las grandes potencias mundiales", como consecuencia de la crisis yugoslava.
Refiriéndose a los bombardeos de la OTAN, el escritor español Jorge Semprún afirmó en México que "había que intervenir, había que pararle los pies a Milosevic".
Un llamado a la paz en Yugoslavia "ante la corta distancia de una posible tercera guerra mundial" fue formulado, también en México, por más de 250 participantes en el segundo Encuentro Indígena de las Américas.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.