Mar del Plata (Argentina), 12 mar (EFE).- El director argentino-brasileño Héctor Babenco se manifestó hoy halagado por la cantidad "sin precedentes" de público que vio su última película, "Carandirú".
En una entrevista con EFE en el marco del decimonoveno Festival Internacional de Cine de Mar del Plata, Babenco se mostró sorprendido por el éxito de taquilla de "Carandirú", inédito en América.
"En la historia del cine no había precedente en América de que una película brasileña pudiera llevar tanta gente como 'Matrix'. Vendió casi cinco millones de entradas", comentó.
"Carandirú", el filme que abrió este jueves el Festival de Cine de Mar del Plata, relata la historia de una rebelión de presos en el penal más grande de Latinoamérica, en Sao Paulo, desde el punto de vista de las historias personales de los reclusos, 111 de ellos acribillados por la policía.
Para el cineasta, su filme "demostró que el público estaba curioso por saber quiénes son esos pobres que pueden asaltar y matar por un reloj o una moneda".
"Creo que el interés que despertó tiene que ver con la ignorancia que tenemos en relación a quién es el otro, por qué blindamos nuestros coches, tenemos guardaespaldas y construimos rejas alrededor de los edificios", analizó.
El origen de la película está ligado a la relación que Babenco tuvo con el médico que lo trató durante una década en su lucha contra el cáncer. "Una relación más grande que la común entre un médico y un paciente", definió.
Según Babenco, "la película tiene una genética muy peculiar".
"Yo estuve enfermo diez años y el médico que me trataba, que era un oncólogo, me contaba historias de una función paralela que cumplía hace 16 años de ir a hacer medicina a este penal una vez por semana. Me contaba las historias que veía y frecuentaba, exclusivamente como médico, sin juzgar", recordó.
"Un día me salvé y vi que las historias que me contaban estaban en la librería, y eso me hizo sentir cómplice porque el libro era lo que había compartido conmigo. Aquel relato del que había participado se había convertido en un libro, y me gustó la idea de saldar una deuda. El libro fue tan exitoso como la película", dijo.
Sobre el punto de vista de la historia, el director de "El beso de la mujer araña" señaló que "la película aborda todo sin juzgar, no tiene ningún mensaje que sea más importante que la propia historia que cuenta".
"Está contada con espontaneidad, algo común a la sociedad brasileña: esa falta de angustia de los presos aceptando que la vida es así, muy diferente del modelo anglosajón y argentino, que es más auto-compasivo. El brasileño tiene una mezcla de indio y africano que lo hace ser más irresponsablemente feliz", comentó.
El cineasta admitió que "Corazón iluminado", de fuerte tono autobiográfico y anterior a "Carandirú", le dejó "muy frustrado y triste".
"No creo que la película sea merecedora de tanto rechazo, o tal vez yo lo sentí con mayúscula porque era mi historia. A mí me dicen que cuando les cuento las historias de otros me quieren mucho, pero que cuando quiero contar la propia soy muy aburrido", expresó.
El fracaso de "Corazón iluminado", dijo, le provocó una depresión.
"El lugar al que quise volver a visitar, Mar del Plata, mi lugar de nacimiento, se reveló hostil. Sentí una actitud un poco cruel y de castigo que demoré un poco para entenderla, hasta que me reencontré con el libro de Carandirú", confesó.
Babenco también se refirió a su vida tras el cáncer y a lo difícil que le resultó superar la angustia.
"No salís de 10 años de una enfermedad tan voraz siendo la misma persona que antes. Tu autoestima está baja, estás vulnerable, confundido, porque primero estabas preparado para no tener el día de mañana y luego te dicen que tienes mañana y pasado y hay que moverse", apuntó.
Señaló que no tiene un proyecto a futuro y, en ese sentido, aseguró que aún debe seguir viviendo "un proceso de abandono amigable y afectuoso" de su última película para pensar en una próxima. EFE
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