16 diciembre, 2011

Cuando frente a mí apareció la hamburguesa italiana al pesto, de J & B Trattoria, me sentí, primero, con una quijada muy pequeña; luego, como un novato que daba sus primeros pasos en las grandes ligas de las hamburguesas y, finalmente, como un niño cuando abre su regalo el 25 de diciembre.

La experiencia fue igualmente satisfactoria bocado tras bocado. Al final, irremediablemente, comencé a recapitular esas hamburguesas de gran tamaño que me he comido, las que llamaría las XXL, o las que me han recomendado probar y están en la lista de espera.

Este alimento con varios supuestos orígenes –que no abordaremos por extensos–, es, sin duda, tan popular en nuestro país, como un clásico entre la Liga y Saprissa.

Desde luego, es imposible ignorar que la hamburguesa es otro de esos regalos de los Estados Unidos, que unos amarán y otros criticarán. Particularmente, la historia de este alimento, en su forma moderna, se comienza a manifestar en el país del Norte de manera significativa en la década de 1920, en lo que luego se convirtió en la cadena White Castle.

La receta básica es la misma: un filete o torta de carne de res molida entre dos panecillos redondos, con lechuga y una salsa o aderezo. Luego, de ahí evolucionaron más y más; se les agrega queso, pepinillos, tocineta y casi cualquier ingrediente, hasta llegar a unas dimensiones donde las dos manos parecen quedarse pequeñas para sostenerla.

En el país son varios los lugares que ofrecen estas gigantes de la comida rápida; desde algunas cadenas de origen en los Estados Unidos, pasando por restaurantes de hamburguesas locales y hasta algunas fuera de la norma.

Una de las primeras hamburguesas que no hay que dejar pasar si hablamos de las XXL es la Super Duper Burguer, de la cadena Hamburguer Factory.

Con una torta de carne de un cuarto de libra que se sale del pan, también se puede pedir con lechuga, tomate, cebolla, pepinillos, y, para rematar, incluye rebanadas de queso y jamón, más tocineta.

En Tibás, hay otro punto donde se puede comer de esas hamburguesas a las que cuesta dar el primer mordisco; en la soda Los Almendros, y la llamada Tres Tortas, es para recordar luego de su visita: como su nombre lo dice, son tres tortas de carne, tres rebanadas de queso, jamón y tocineta.

No está de más decirle que será mejor que esté dispuesto a que la salsa se salga del pan y a que por más que se esfuerce, la hamburguesa se desarmará.

Abra grande. Para hablar de la siguiente hamburguesa, inevitablemente recordé la frase que mi dentista siempre me dice: “abra grande”.

La Ultimate JackDaniel’s Burguer, de TGI Friday’s, requiere de un gran apetito y de abrir muy grande, para tratar de devorarla.

Esta excelente exponente de las hamburguesas XXL, está conformada por dos tortas que, juntas, suman 16 onzas (450 gramos) de carne, lechuga, tomate, pepinillos, cebolla morada y cebolla cajún, dos rebanadas de queso mozzarella, tocineta y abundante salsa Jack Daniel’s, receta de TGI Friday’s.

Advertencia. “Las hamburguesas son tan grandes que muchos no logran comerse una entera”, esa mezcla entre advertencia y recomendación es la que hace Henry Hane, de Henry’s Beach Café, en Escazú.

No es para menos, todas las opciones del menú tienen una torta de 1/2 libra (225 gramos) de carne, tomate, lechuga y, en el caso del Henry’s Burger, se sirve con salsa de queso sobre la torta de carne y el toque de la casa: tiritas de cebolla tostaditas; la puede pedir con doble torta.

Es de reciente apertura en el país, pero los restaurantes Carl´s Jr. quieren que el público que disfruta de las hamburguesas grandes piense en ellos. Para tentarlos, tiene la Thick Burguer, una opción que incluye una torta de seis onzas (170 gramos) de carne black angus, importada de Estados Unidos.

La Thick Burguer tiene tres presentaciones: la original, que según prometen, es la que ofrece el sabor más auténtico a la hamburguesa estadounidense; la jalapeño y la guacamole bacon.

Estas incluyen cebolla morada fresca, salsa Santa Fe hecha en casa, queso suizo madurado con trozos de jalapeño, tomate y lechuga.

Llego al punto final de nuevo con la inspiración que desencadenó este trabajo, la hamburguesa estilo italiano de J & B Trattoria. Debo confesar que me resultó singular que un lugar dedicado a la gastronomía italiana le apostara por incluir este producto en su oferta.

Además, esta es una opción que se sale de la norma; de afuera a su interior hay ingredientes muy distintos. Primero, el pan hecho en casa y de un tamaño mayor al de los que usualmente se ofrecen.

Luego la torta, son 200 gramos de carne de primera calidad, baja en grasa, con cebolla picada, chile dulce y aceite de oliva.

El comensal también puede pedirla estilo pomodoro, con salsa napolitana, una cama de albahaca, tomate, queso mozzarella y parmesano, aceite de oliva y pimientas.

Si usted promulga ese refrán que dice: “El que peca y reza empata”, para comerlas tendrá que hacer el doble de ejercicios... ¡buen provecho!