Un buzo asegura haber localizado el lugar donde está hundido el avión con el que desapareció el escritor y aventurero Antoine de Saint-Exupéry en julio de 1944, a varias decenas de metros de profundidad cerca del puerto de Marsella, en el sureste de Francia.
El diario Le Figaro publicó el testimonio del buzo marsellés Luc Vanrell, que ha presentado varias fotos de los restos de un avión que, según los primeros análisis de los historiadores, corresponden a un Lighting P38 como el que pilotaba el autor de El Principito el 31 de julio de 1944.
Vanrell se niega por el momento a revelar el lugar exacto en el que localizó los supuestos restos del avión, por temor a que esas informaciones atraigan a ladrones de reliquias, pero reconoce que está cerca del área donde un pescador encontró entre sus redes, hace unos meses, un brazalete del escritor.
Fue precisamente ese hallazgo lo que le hizo desempolvar varias fotos de los restos de un avión, que había tomado en una inmersión hace una decena de años y volver al lugar a comprobarlo.
La verificación del testimonio del buzo ha sido encargada a expertos del Departamento de investigación en arqueología submarina y también está muy interesado en los resultados el Ministerio de Defensa, ya que Saint-Exupéry cumplía una misión militar contra los ocupantes alemanes cuando desapareció.
El buzo afirma que los restos están muy dispersos por el fondo marino, lo que atribuye a que se trata de una zona en la que faenan los pescadores que, con sus redes, los han ido moviendo sin saberlo en los últimos 46 años.
Hay varias hipótesis sobre la desaparición en el fondo del mar del avión de Saint-Exupéry, entre las que no figura un eventual ataque de la aviación alemana.
Entre esas posibilidades está una avería por el oxígeno cuando estaba a gran altitud, un problema de salud del piloto-escritor o incluso un suicidio.