Hacer deporte en la ciudad no es nada nuevo, pero hacer deporte con la ciudad es otra cosa. De eso se trata el Parkour , una mezcla de arte urbano, deporte y excentricidad que, desde hace un par de décadas, vienen practicando muchos europeos en el circuito underground de decenas de ciudades alrededor del mundo.
La palabra parkour viene del francés y significa "recorrido"; podría definirse como el arte del desplazamiento. Por otro lado traceur significa "trazalíneas" y un traceur es el que practica el parkour .
Aclarado este pequeño trabalenguas, vayamos al grano: el parkour consiste en recorrer la ciudad de un modo muy singular: corriendo pero no sobre el piso, escalando y trepando cuanto obstáculo exista en el camino, desde un punto hasta otro: estas personas se desplazan por la ciudad saltando sobre las bancas de los parques y plazas y dando vueltas sobre sí mismos.
Su origen se encuentra en Francia a principios de los años 80, aunque se ha extendido a otros países como Inglaterra, España, Australia o Sudáfrica. También se practica en Colombia y México.
Los traceurs conciben la ciudad como un escenario donde desarrollar sus acrobacias, pasando de un edificio a otro, de una valla a otra, pero siempre sin poner sus pies en el suelo, o apoyándose solo lo imprescindible para no perder el equilibrio.
Esta forma de desplazamiento otorga a sus aficionados una sensación de control sobre la ciudad y sus elementos que los hace sentirse libres y miembros de un espacio más abierto y divertido.
La práctica del parkour como deporte, requiere de una buena condición física que permita el desarrollo de las acrobacias, pero, como filosofía, exige que sus aficionados alberguen un gran deseo de libertad, de escapar de la cotidianeidad y la complejidad de las ciudades para lograr disfrutar de "su espacio" de una manera diferente.
David Belle es el responsable de la creación de este nuevo estilo de "pasar por la ciudad".
A finales de los años 80, Belle -entonces un joven de 15 años que vivía en un pueblo francés de campo- comenzó a practicar acrobacias en un bosque cercano a su casa. Estaba inspirado por su padre, un militar y atleta. Cuando su familia se trasladó a la ciudad, él acomodó sus prácticas atléticas a su nuevo medio y así nació el parkour .
Mas Belle opina que el parkour es algo más que un deporte. Lo interpreta como una filosofía diaria que supone el conocimiento de uno mismo y el desafío de sus propios miedos.
Según sus devotos, puede practicarse individualmente o en grupo. Lo único que se requiere es no considerar las paredes, alambradas, árboles, casas o edificios como obstáculos y, sencillamente, saltar sobre ellos.
Claro está que se necesita buena flexibilidad y no tener miedo a las alturas. Además, es indispensable encontrar los desniveles apropiados que permitan pasar de un sitio a otro.
Los trauceurs utilizan los foros de los sitios sobre parkour en Internet para contactar a otros aficionados de su área e intercambiarse fotos y videos de sus acrobacias.
Así que, todos aquellos que en estos días han debido permanecer en la metrópoli sin poder escapar a las playas, tienen una opción para disfrutar de la ciudad.