"Buenas, ¿hablo con el señor Parsons?"
-"No me gusta eso de señor Parsons. Mejor dígame Alan".
Así de aterrizado y sencillo habla el hombre al que muchos desearían subir en un pedestal y no dejarlo que se baje. Y es que si alguien se ha ganado un lugar en la historia de la música, ese es Alan Parsons.
La conversación con Viva se dio el viernes pasado, cuando Parsons se preparaba para su presentación en Córdoba, Argentina, donde llegó gracias a una gira latinoamericana que lo tendrá en Costa Rica para dar sendos conciertos el domingo 6 y el lunes 7.
Cierto que trabajó con los Beatles y Pink Floyd, pero Alan está muy lejos de creer que lo sabe todo. Al contrario, este ingeniero de sonido, compositor , productor y multi instrumentista no deja de sacarle nuevas formas al sonido e incluso de experimentar con la música electrónica, tal y como lo evidencia su último disco Valid Path .
Líder del venerado Alan Parsons Project, Alan sigue tocando por el mundo ahora con el Alan Parsons Live Project, nombre que adoptó desde que su compinche de los viejos tiempos Eric Woolfson decidió dejar el proyecto para dedicarse a los musicales. Con su marcado acento británico (aunque viva en California), Alan Parsons soltó las respuestas...
-¿Costa Rica? Lindo país. Estuve allá de vacaciones hace tres años, no recuerdo dónde, solo que era una playa bien lejana.
-El álbum Valid Path está muy metido en la música electrónica. ¿Piensa seguir sobre esa línea en adelante?
-Eso dependerá del grado de éxito que tengamos con este disco. En realidad el empezar a experimentar con música electrónica tuvo mucho que ver con que no tengo campo en el estudio para grabar con toda una banda, por lo que me fue más fácil hacer espacio para la computadora (ríe).
-¿Qué tal le pareció el experimento electrónico?
-Lo veo solo como una nueva manera de trabajar, además de que la computadora es muy obediente. Digamos que tuve la posibilidad de hacer un trabajo tranquilo... pacífico.
-No todos pueden darse el lujo de tener a David Gilmour y The Crystal Method como invitados en un disco...
-Con The Crystal Method tuve una gran experiencia, dado que ellos son fans de mi trabajo y se entusiasmaron mucho de que grabáramos juntos. Además, el tema que grabé con ellos ( We Play The Game ) es especial pues no solo compuse la música sino que también escribí la letra, algo que no me es muy común.
-¿Y con Gilmour?
-Con David tengo una buena relación desde que trabajé con Pink Floyd y aceptó gustoso colaborar con la guitarra del tema Return To Tunguska . Lo curioso fue que nunca nos vimos pues él grabó su parte en Londres y me la envió para que yo la mezclara.
-¿Cómo está su relación con su excompañero de grupo Eric Woolfson?
-En realidad no tenemos ninguna razón para estar en contacto pues él está haciendo musicales y yo continuo grabando mis propios álbumes y presentándolos en vivo. Creo que Eric debe estar feliz de que sigamos interpretando sus canciones pero hoy los dos vamos en direcciones distintas.
-Entre el ingeniero de sonido y el músico, ¿cuál prefiere?
-Ambas facetas son muy diferentes. Acepto que mis principales habilidades provienen del estudio de grabación pero igual disfruto el estar en un grupo y viajar por el mundo con mi música.
-¿Cómo ha visto el cambio dentro de la manera de grabar producido con la era digital?
-Creo que no ha cambiado mucho pues al final de cuentas la música sigue saliendo del corazón. La tecnología digital lo que nos ha dado son más opciones y una reducción en la cantidad de tiempo requerida. Sí creo que las grabaciones han mejorado en la parte técnica, pero la dinámica dentro del estudio sigue igual.
-¿Ve el futuro de la industria en la música online ?
-El problema es que si le damos al consumidor la posibilidad de escoger entre música gratuita y música por la que tiene que pagar, siempre escogerá la gratis. Creo que la industria está en grandes problemas, pues a este paso pronto desaparecerán los derechos de autores y compositores.
-¿No se cansa de que le pregunten cómo lo marcó el haber participado en el Abbey Road , de los Beatles, y el Dark Side of the Moon , de Pink Floyd?
-(Ríe) Esa pregunta es típica en todas las entrevistas y no me canso de decir que paso todos los días de mi vida recordando esas experiencias y agradeciendo el haber sido parte de ellas. Es una parte de mi pasado de la que estoy muy orgulloso.
-¿Qué siente al oír esos álbumes hoy?
-Todavía me pregunto cómo lograron sacar esos sonidos con el equipo de aquella época, pues eran años en que teníamos que pelear, batallar con la tecnología para lograr que las cosas sonaran bien, cuando hoy solo ocupas conectar una cajita japonesa (ríe).
-¿Qué le llama la atención de la música contemporánea?
-Soy dado a buscar sonidos nuevos, frescos y arriesgados. Lastimosamente las compañías discográficas, apoyadas por las radios, se han convertido en estas megacorporaciones que no toman riesgos y le apuestan solo al show , por lo que muchos discos que merecían oírse no llegan al público.
"De artistas jóvenes me gusta el trabajo de Radiohead, Coldplay y Sheryl Crow... ah, y Maroon 5 es mi nueva banda favorita de pop".
-¿Le queda un pendiente?
-Me encantaría tener otro gran álbum exitoso y así poder retirarme con todo lo que necesito resuelto. Disfruto mucho lo que hago pero no niego que ayudaría el tener otro éxito.
-¿Cuándo planea retirarse?
-En cinco años. Tengo 56 y me estoy volviendo viejo para esto.