
AFP. Los Ángeles. Aplausos, sorpresa y hasta pedidos de autógrafos logró despertar en su preestreno en Hollywood el mexicano Guillermo del Toro con su filme El Laberinto del fauno , donde el cruce entre las tinieblas de la Guerra Civil española y un mundo de fantasía emprendió su camino al Oscar.
Los insectos perfectos dotados de superpoderes así como las hadas salvadoras forman parte de la historia ambientada en la posguerra y que fue ovacionada por un público anglosajón dentro de la muestra de 19 películas hispanoamericanas en el vigésimo Festival del Instituto del Cine Americano en Hollywood.
El laberinto del fauno , el sexto largometraje de Del Toro, que representa a México en la búsqueda por una nominación al Oscar como Mejor Película Extranjera, se estrenará a finales de diciembre en Estados Unidos, pero ya su campaña publicitaria se activó y varios expertos la dan como una de las que tiene mayores probabilidades a entrar en la lisa de las cinco nominadas.
Expectativa. ”La respuesta del público ha sido estupenda en todas partes, y aquí maravilloso, pero ahora lo que hay que esperar es la mera, mera, si va o no”, dijo el director mexicano de 42 años, poco antes de responder a las preguntas del público de la segunda y última proyección de su cinta, por ahora, pues se estrenará en Norteamérica a finales de diciembre.
La historia de Ofelia (Ivana Baquero), la niña que se traslada con su madre (Ariadna Gil) embarazada a las montañas, donde su padrastro, el capitán franquista Vidal (Sergi López) trata de acabar con los últimos republicanos cinco años después del final de la Guerra Civil española (1936-39), sólo arrancó ovación y durante la proyección varias veces ruidos de pánico.
Para los encargados de llevar los registros del Oscar, las actrices Ariadna Gil y Maribel Verdú serán caras conocidas y nuevamente de una cinta ambientada en la Guerra Civil de España, tras haber sido parte del elenco de Belle Epoque , de Fernando Trueba, que en 1994 se llevó la estatuilla como mejor película en lengual extranjera.
Esta coproducción con España “costó unos 15 millones de euros de presupuesto, más o menos 17 millones de dólares (...) la verdad es que a mí no me gustaban tanto los grandes presupuestos para tener más libertad de hacer mi obra”, contó el director, productor y escritor.
Del Toro no es un extraño en la meca del cine, donde rodó Mimic , Blade II y Hellboy , además de ser amigo de una generación de directores mexicanos que son referencia en Hollywood: Alfonso Cuarón y Alejandro González Iñárritu.