Los Angeles. El inminente estreno de Anastasia, la ópera prima del nuevo estudio de animación de 20th Century Fox, marca el inicio de una guerra anunciada para conquistar ese lucrativo mercado que hasta ahora ha sido casi un monopolio de Disney.
Tanto Fox, como Warner Brothers y hasta el recién llegado DreamWorks están dispuestos a luchar contra la franquicia más rentable de la Meca del cine y, contrariamente a otros rivales anteriores, esta vez tienen muchos recursos a su disposición.

Media docena de producciones de dibujos animados se estrenan en los próximos meses, pero el telón se levanta este domingo en la ópera de Nueva York con la proyección solo por invitación de Anastasia, una adaptación libre de la vida de la hija menor del zar Nicolás II que llegará a los cines de todo Estados Unidos el próximo día 21.
En una reciente reunión de accionistas de News Corp., el grupo del magnate Rupert Murdoch que engloba el estudio, su presidente Peter Chernin advirtió que Disney "está decidido a hacer todo lo que pueda para detener el éxito de Anastasia".
Según el diario Los Angeles Times, Disney se negó a aceptar la publicidad de Anastasia en el programa The Wonderful World of Disney emitido por su cadena de televisión ABC, tras alegar que quiere evitar cualquier confusión en cuanto a la paternidad de la producción.
Para hacer realidad Anastasia, el primer producto de las flamantes instalaciones de Fox en Phoenix (Arizona) que ha costado $53 millones (¢12.773 millones), Fox contrató a 200 animadores de 15 países, compositores de Broadway y populares actores como Meg Ryan para las voces de los protagonistas.
Y como las buenas críticas no aseguran el éxito de un producto, el estudio decidió utilizar algunos ingredientes de la infalible receta de Disney y ha invertido otros $35 millones (¢8.435 millones) en el lanzamiento de Anastasia.