¿Está harta (harto) de las cucarachas, moscos, zancudos, hormigas ratones y otros plagas caseras porque no la dejan en paz?. Cuidado con las soluciones que ensaya para ponerles fin; le pueden jugar una mala pasada y provocarle alteraciones en su salud o en la de su familia.
El mal empleo de insecticidas y raticidas en los hogares pone en peligro la salud de niños, ancianos, mujeres embarazadas y lactantes.
Solo en 1998 el Centro Nacional de Intoxicaciones, que tiene su sede en el Hospital Nacional de Niños, atendió 376 casos de intoxicaciones por estos productos; es decir un promedio de uno por día.
Es posible que muchas de estas intoxicaciones se hubieran evitado si la gente entendiera que estos productos requieren un manejo cuidadoso porque no son sustancias inocuas. Por el contrario, todas poseen algún grado de toxicidad. El asunto es sencillo: si son eficaces para matar insectos y roedores pueden provocar problemas también en los seres humanos.
Esta advertencia la han hecho la coordinadora del Proyecto Plagas-Salud en Costa Rica de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Bessie Vaquerano y la directora del Centro Nacional para el Control de Intoxicaciones, Damaris Quirós.
Consecuencias
Alergia, picazón, crisis asmáticas, náuseas, mareos, visión borrosa, debilidad, dolor de cabeza, sensación de fatiga y en algunos casos, daños crónicos que podrían culminar con una leucemia, son los efectos de estas prácticas.
La mejor forma de acabar con los insectos y los roedores en la cocina y otros aposentos es extremar los hábitos de orden y limpieza.
Estos animales siempre andan tras la comida. Con una simple boronita una cucaracha se alimenta por más de tres semanas.
Es por esto que, mientras usted duerme, tampoco es conveniente que permanezcan basureros, ni ollas destapadas. Otra recomendación: limpie, muy bien la mesa, cocinas y muebles, cada vez que los ensucie, especialmente después de la cena.
Alternativa
Si debe fumigar, lo ideal es que se haga mientras los miembros de familia permanezcan fuera. Se aconseja que el ingreso a la casa debe hacerse 48 horas después, especialmente cuando hay niños, ancianos, mujeres embarazadas y lactantes.
Mucho cuidado con la fumigación de las habitaciones. Es preferible prescindir de esta práctica y, en su lugar, extremar las medidas higiénicas.
Usar el mosquitero o toldos en las habitaciones para evitar las picaduras de mosquitos y zancudos es mejor que usar insecticidas, según las especialistas.
Si en su casa hay alguna plaga de hormigas, la mejor forma de eliminarlas es echando jugo de limón en los lugares frecuentados por ellas.
La opción para acabar con cucarachas es hacer bolitas con ácido bórico, azúcar y harina. Luego se colocan en los sitios preferidos por estos insectos. Esta práctica puede ser de mucho peligro para las mascotas y los niños. Por ello, es recomendable que no estén a su alcance.
Peligro
Las siguientes prácticas no se recomiendan en humanos:
El empleo de insecticidas directamente en la cabeza de los niños para eliminar piojos.
Echar insecticida cuando se encuentra la comida servida para ahuyentar a los moscos y zancudos.
Rociar con insecticidas las cobijas, colchones y alfombras para eliminar las pulgas.
Echar insecticida en la mesa de comedor o en armarios donde se almacena la comida sin tomar medidas de seguridad respectivas.
Fumigar en horarios nocturnos con productos caseros, cerrar las ventanas y acostarse a dormir.
Rociar insecticida mientras la familia permanece en la casa.
Fumigar sin tapar adecuadamente los utensilios y la comida.
Dejarlos al alcance de niños, ancianos o mascotas.