San José. El Estado de Guatemala aceptó indemnizar a los familiares de cinco "niños de la calle" asesinados brutalmente entre 1990 y 1995, y también se comprometió a desarrollar programas preventivos para evitar el abandono y la violencia contra los menores.
Así lo afirmó hoy en San José Bruce Harris, director de Casa Alianza, una organización internacional con sede en San José que asiste a los "niños de la calle" en Centroamérica.
Harris se mostró complacido "por el reconocimiento hecho por Guatemala de su responsabilidad" en la muerte de Sergio Miguel Fuentes, de 17 años, Juan Humberto Ramos, de 19, Cecilio Jax, de 16, y las graves heridas a Juan José Méndez, a quienes vigilantes privados llevaron a un sótano de un centro de tiendas y le echaron encima varios perros que le causaron graves heridas.
Otra víctima, Fidel Quisquinay, de 13 años, estaba cuidando automóviles como muchos niños pobres en las afueras de un restaurante, cuando dos hombres vestidos de civil le entregaron una bolsa. El niño abrió el paquete creyendo que era comida y explotó una granada que los hombres habían ocultado en el interior, recordó Harris.
Los menores tenían en común que acostumbraban a deambular por las calles de la capital guatemalteca, igual que hoy lo hacen otros 6.000 niños y niñas, según datos oficiales, dijo Harris.
"Después de arduas negociaciones durante varias horas", Guatemala ofreció 11.500 dólares por cada víctima, "un monto que está lejos de reparar el daño, pero tomamos el compromiso de Guatemala de realizar acciones preventivas", declaró Harris a EFE.
Según dijo, Guatemala se comprometió a poner en marcha un plan preventivo en favor de los "niños de la calle", abrir un centro residencial para asistir a los menores y realizar programas de reintegración familiar y de capacitación y educación.
Casa Alianza y el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL), ambas con sede en San José, demandaron a Guatemala, pero el arreglo alcanzado evitará que el caso sea elevado a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), con sede en Costa Rica, que hace un año condenó a Guatemala por un caso similar.
Se trata del caso "Villagrán Morales y otros", en el cual se condenó a Guatemala por secuestrar, torturar y asesinar a Henry Giovani Contreras, Federico Clemente Figueroa, Julio Roberto Caal Sandoval, Jovito Josué Juárez Cifuentes y Anstraum Villagrán.
Edición periodística: Adriana Quirós Robinson, La Nación Digital. Fuente: agencias.